Y hago un listado de 6 cosas que no me importa hacer y 6 cosas que me encantan. Ahí voy:
1- No me importa bajar la basura después de una cena en mi casa cuando ya todo el mundo se repanchinga en el sofá.
2- No me importa que mis amigas frieguen los platos cuando vienen a cenar a casa (jejeje, Lena, ya lo sabes).
3- Me he acostumbrado a que no mi importe ir con una conductora a la que se le suben los caracoles al coche en plena autopista (antes, hacía como que aceleraba yo desde mi asiento de copilota)
4- No me importa no tener café para desayunar, ni galletas, ni nada de nada.
5- No me importa que el cansancio me impida salir por las noches, ni que cuando salgo sea yo la única que no bebe y acabe recogiendo a todas para ir a casa.
6- No me importa perderme capítulos de mi serie favorita, ya los veré en otro momento o no los veo, al fin y al cabo sólo es una serie de ficción.
Y lo siguiente:
1- Me encanta dar media vuelta en la cama por la noche y encontrar su cuerpo.
2- Me encanta hacer reír a mis amigas hasta que se les caen las lágrimas.
3- Me encanta cuando en una charla me atrevo a soltar una gracia y oigo risas entre el público.
4- Me encanta ver los partidos de tenis de Nadal.
5- Me encanta tener tiempo para no hacer nada.
6- Me encanta ser lesbiana y feminista.
Y ahora, buscaré una fotito o dibujo que vaya con el tema.
domingo, mayo 18
Acepto la propuesta de Lena
martes, mayo 13
X Foro por la Igualdade en Santiago
PD: os dejo el cartel del Foro, que tenía el slogan de: "Porque no venimos de planetas diferentes"
jueves, mayo 8
Parte de la naturaleza
viernes, mayo 2
domingo, abril 27
Dimes y diretes
Estos días me he encontrado con palabras (más bien palabros) muy originales que me han hecho ver lo lógico del lenguaje popular.
PD: sigo sacando la pluma a pasear, anda que no me gusta a mí ni nada lucir pluma.
martes, abril 22
Llorera
Menuda llorera que pillé anoche, y qué bien me vino. Después de unos días de mucha tensión, con la ansiedad rondándome de cerca, me dio anoche por llorar, y venga a llorar, y lágrima va y lágrima viene y que no paraba y que me encontraba genial y que me calmaba pero aún me quedaba algo dentro y volvía de nuevo a la llorera tremenda.
lunes, abril 14
Mi ciudad
jueves, abril 10
lunes, abril 7
viernes, abril 4
Una anécdota (que me salve de enseñarme)
Siempre he ido a trabajar con alegría, he tenido la suerte de haber conseguido ser lo que siempre quise y trabajar con verdaderas ganas. Son ya diecinueve años de experiencia y sólo este año me veo fuera de lugar, en un sitio que no es el mío y donde no me río nada.
Bueno, nada no, casi nada, pero algo de vez en cuando sí. Como cuando pasó lo que os cuento a continuación. No me pasó a mí, sino a una compañera de zona. Ella llamó a un cole y la conversación fue más o menos así:
- Hola, mire la llamo desde...y quería hablar con la directora.
- Sí, dígame, soy yo.
A mi compañera no le suena la voz de la directora, con la que había hablado el día anterior e insiste:
- Ah ¿es usted la directora? Es que necesito unos datos y sólo puedo hablar con la directora...
- Sí, sí, dígame, soy yo la directora.
- Bueno, esto...para empezar...podría decirme su segundo apellido, que es que no tengo los datos completos...
- Bueno, es que...es que...no me lo sé de memoria.
lunes, marzo 31
¿Que no me atrevo a qué?
domingo, marzo 23
Dedicado a todas las blogueras que por aquí pasan
Pd: lo del medio es un espejito para que se refleje la cara de quien está leyendo.
viernes, marzo 21
Nunca quise tanto unas vacaciones
Pura necesidad eran este año unos días de descanso y lo conseguí. Me fui a pasear, con la mente en el paisaje y en los monumentos, con la vista en los pájaros que cruzaban el cielo, con los pies en el suelo del monte, con el oído en el silencio, con el olfato en los pinos que nos rodeaban, con el tacto presto a encontrar a mi acompañante, con el gusto en los vinos y sabores de una tierra que me ha enamorado: Toledo, tanto la ciudad como la provincia; incluso más la provincia.
miércoles, marzo 12
El famoso cadáver
Ohnenick propuso un cadáver exquisito, un experimento literario en grupo y empezó así:
"Vive en aguas dulces y cálidas, se introduce en el cuerpo humano a través de la nariz y comienza a devorar el cerebro de su víctima hasta provocarle la muerte. El aumento de las muertes por culpa del Naegleria fowleri,un parásito microscópico y, hasta el momento, raro, está alarmando a las autoridades sanitarias estadounidenses. En el último año, el parásito ha matado a seis niños y jóvenes en Estados Unidos."
Desde luego, era bastante improbable que hubiera estado expuesta, si podíamos exceptuar los chapuzones veraniegos en la piscina comunitaria. El agua de la piscina estaba cristalina y el socorrista, un muchacho musculoso y siempre dispuesto, solía repasar minuciosamente cada milímetro de los azulejos con un pequeño cepillo por las tardes. En el pantano o el río jamás. Sólo probó una vez a bañarse en el río, si es un río esa balsa alargada que bordea los pueblos cercanos, porque los ríos son corrientes de agua, y ese agua no corre, como nada de por aquí. Tuvo que ser en la piscina, sí, no hay otra manera. Seguro que esa infantil manía suya de dar volteretas dentro del agua le facilitó el camino, le dió el impulso necesario para subir sin esfuerzo por sus fosas nasales y alojarse en el cerebro. Porque desde que leyó la noticia a una columna en la sección de curiosidades científicas del periódico, tuvo claro que era eso lo que le pasaba: tenía una ameba viviendo en su cerebro.
Blasfuemia recogió el relevo y siguió escribiendo:
Yo me tenía por una persona con arrojo, no es que no me asustara, aún me recuerdan los gritos que di en la última reunión de vecinos, en el garaje, cuando unas cucarachas hicieron su aparición (a saber si tenían alguna propuesta que aportar a la comunidad..). Pero eso eran cosas sin importancia, en las grandes cosas jamás tenía miedo. Esa ausencia de temor era lo que me daba la libertad de hacer lo que me viniera en gana, de hecho.
Pero lo de la ameba me tenía inesperadamente atemorizada, hasta el punto de que me pasaba el tiempo tumbada, por temor a que con el movimiento la ameba taladrara aún más mi cerebro. Pero lo cierto es que había algo de esta situación que me encantaba: Lola estaba realmente preocupada por mí. Normalmente no soportaría este estado vegetativo, dejando que sean los demás quienes resuelven. Pero si los demás son Lola, entonces es otra cosa, entonces prefiero alimentar esa sensación de debilidad, de dejarme proteger.
.- He estado investigando sobre la ameba esa, Najwa Nimri.. dijo Lola con una sonrisa
.- Naegleria Fowleri, Lola, Naegleria Fowleri Y no me hagas reír que me cuesta mucho hacerlo sin moverme.. –le contesté.
Marcela se apunta a un bombardeo y lo continúa:
No moverme, no moverme, no moverme ¿pero cómo no me voy a mover cuando veo cómo Lola se me acerca para preguntarme cómo me va la ameba? ¿cómo aguantar las manos para no tocar ese pecho que se me echa encima con tanta frescura?
No moverme, no moverme, no dar a la ameba comida, no moverme, no dejarla penetrar más en mi cerebro, no mirar a Lola, no buscarle los pechos, no tentar a la suerte ni a mí misma.
No moverme, no moverme, no moverme, que la ameba se vaya de puro aburrimiento, pero que se quede Lola, cuidándome, protegiéndome de la ameba del agua, inclinándose sobre mí para acariciarme. No moverme, ay.
Y le paso el turno a...quien diga Blas, que ya tenía a alguien pensado cuando me metí yo en medio. And the winner is: tachán, tachán...Erranteeeeeeeee.




















