martes, enero 17

Para María

María era una mujer que, en sus propias palabras, "movía la Giralda con un golpe de cadera".
María se fue hace dos días, decidió que ya estaba bien de suplicios médicos y se fue como vivió, sin hacer ruido, sin molestar a nadie.
María es una mujer sencilla, que ha trabajado toda su vida "sirviendo" a gente más rica que ella, que tiene las manos encallecidas del trabajo duro y los avatares de la vida.
María tiene unos ojos preciosos de mirada limpia.
María, cuando te sonríe, te da luz y tranquilidad.
María es pasado porque su cuerpo-carcasa ya no dio para más, pero es presente porque sigue rondando con su gracia y con su humanidad y es futuro porque seguirá viva siempre.
María se fue entre cariño, el mismo cariño que ella regalaba a raudales.
María era, ante todo, una bella mujer, siempre dedicada a hacer la vida más fácil a su entorno.
Ahora, María está descansando, tranquila y estoy segura de que seguirá siendo la alegría y la humanidad allá donde esté.
María deja mucho y muy bueno sobre la tierra, una hija que, como ella, es una bellísima persona y que facilita la vida a quienes tenemos el lujo de estar con ella.
Hoy, aunque triste, sé que María me quiso. Por eso, gracias María.

20 comentarios:

Pena Mexicana dijo...

Me has hecho soltar lagrimillas Marcela, gracias por hablarnos de María.

Un fuerte abrazo

Irreverens dijo...

Vaya... Lo siento, Marcelilla.

Ojalá que todos dejáramos una huella tan bella como la de María a nuestro paso por el mundo.

Un beso

Ajolin dijo...

Si era capaz de "tumbar la Giaralda a golpe de cadera" no me cabe duda que pululará esparciendo vida. Así son los grandes seres.

chris dijo...

Cómo duele cuando se van personas tan hermosas. Lo siento Marcela...

Un abrazo.

Gutapercha de Jabariego dijo...

María movía la Giralda
con un solo golpe de cadera,
dama de mirada limpia
de sentir amable
y de palabra sincera.
Regalo en vida recibido,
suerte de estar a su vera
sencilla alegría en los ojos
humana, gentil, verdadera.

Un abrazo grande grande

Morgana dijo...

Me uno al poema de Gutapercha y a su abrazo...

farala dijo...

cuánto lo siento, Marcela... ¿es Maria esa "otra madre" que te mandó la tuya para enviarte un cariño y que os dió un susto en fin de año?
un beso y abrazo emocionado

desde la balconada dijo...

Vaya. Lo siento Marcela.

Bonito homenaje a María, has conseguido que el día contenga el silencio de su partida.

Un abrazo fuerte.

Soy dijo...

De María nunca olvidaré su simpatía, la sencillez de su vida, la frescura de sus recuerdos y sus ojos... esa mirada limpia y azul que se clava en mi alma para siempre.

Una gran mujer, una gran persona, una hermosa MADRE...

sor Ella dijo...

Por una mujer buena que hizo en vida el mejor trabajo y que se marchó discretamente cuando llegó su momento. Un abrazo fuerte para las dos.

Anónimo dijo...

Cuanto lo siento Marcela. Me he acordado una vez mas de mi querida madre q tb se fue como vuestra Maria. Como duelen esas perdidas de mujeres increibles e imptes en nuestra vida.
Un besazo.
MRosa

iTxaro dijo...

lo siento, ánimo

mam dijo...

Hay veces que no hay palabras, esta es una de ellas. Lo siento.
besos

LA DESGRACIÁ dijo...

Mi abuela está malita y me ha emocionado este post más de lo acostumbrado. Cuánto amor se llevó María..

besos y un abrazo fuerte

Marcela dijo...

Gracias a todas, los ánimos y palabras que escribís también los lee la hija de María, por eso os lo agradezco especialmente, porque ella necesita ahora todo el cariño y toda la compañía posible.
La vida cotidiana nos obliga, y eso es bueno, a reaccionar, pero la pena está dentro, muy honda, haciendo revivir otros momentos parecidos. Un beso, chicas.

Lena de mar dijo...

Un abrazo cálido e intenso desde mi alma para la hija de María y para ti, preciosa... Que el amor os proteja. La serenidad llegará y tendrá su nombre: María.

Kika Fumero dijo...

Qué pedazo de mujer se llevan los que viven en ese otro lado! Qué suerte y qué envidia dan! Un abrazo enorme para ti, para María y para su hija.

Begoña dijo...

Estas Navidades te mandé un mensaje pero el "ciberdespacio" lo debió perder por no se sabe dónde. Compruebo ahora que el susto que te dejó sin uvas tuvo consecuencias muy dolorosas. ¡Cuánto lo siento querida Marcela!. Un abrazo y todo mi cariño.

Lenteja dijo...

Un abrazo con mimo reparador os mando compañera, a ver si os llega.
Besos.Lenteja

Sra. Castafiore dijo...

Que pena, un fuerte abrazo a la hija de maría. Ya se que es imposible llenar el hueco de una mujer tan increible, que mueve la giralda con un golpe de cadera, pero por suerte ahí estas tu, mas alta que la giralda, para sostenerla.