domingo, abril 3

Las flores

Hola, mami, hoy tengo que contarte algo que me pasó. Resulta que ayer fuimos a la casa de León, a tu casa, porque queremos venderla. Espera, no pongas esa mala cara, que la queremos vender porque es excesivamente tuya y si no estás tú ya no tiene alma y estamos fuera de lugar allí. Pues bien, como siempre fui a dar una ronda por donde tú plantabas tus flores; pensé que estaría todo yermo, al fin y al cabo hace cuatro años ya que nadie siembra nada, pero me equivoqué porque la primavera me sorprendió haciendo florecer muchas de las cosas que tú plantaste.
Fui consciente de que, de alguna manera, tú seguías por allí y corté algunas para ponerlas en mi casa.

Pero ya sabes, mami, mis despistes no se curan y se me olvidaron toda la noche en el coche. Hoy, al ir a ver a papá, vi las flores en el coche y comprendí que, aunque alguien lo achaque a mis descuidos, esas flores no habían querido subir a mi casa, sino que tenían claro cuál era su sitio. Así que fui a verte al cementario y te las puse, qué guapas quedaron allí, cómo se nota que tenían que estar contigo.

Y salí del cementerio con sentimientos encontrados: la desesperanza de no volver a verte y la satisfacción de saber que, a pesar de tu ausencia, sigues dándonos lecciones.

Te vi, mami, con el dedo apuntándome mientras me decías muy seria: "Ten cuidado, Marcela, ten cuidado con lo que haces en la vida, cuida mucho lo que siembras, porque lo que siembras un día sigue creciendo aunque tú ya no estés".

Bueno, mami, era esta tontería lo que quería contarte y, ya que estamos tan floridas, te dejo algunas fotos que tanto te gustaba que hiciera de tus flores, son las de aquel día que después de caer un chaparrón salió un sol perfecto ¿te acuerdas?




20 comentarios:

Alsine dijo...

Sabiduría en estado puro...

chris dijo...

qué bonito Marcela! me emociona este tipo de relaciones entre madres e hijas, cuando están presentes y aún cuando están ausentes...

Anónimo dijo...

Ayy Marcelilla, me has emocionado con este post.
Un besote.

Begoña dijo...

Hace poco hablamos de las madres, de sus ausencias y nuestras soledades, me emociona leerte esto. Ya ves, siempre hay primavera de añoranzas. Un abrazo

Candela dijo...

Flores que plantó y siguen vivas, qué bonito, da sensación de perdurabilidad de madre, ¡y qué lindas esas flores!

Olga_C dijo...

Qué bonito Marcela... Me has emocionado de verdad :,-)

PULGACROFT dijo...

Marcela que post tan sencillo y tan precioso, yo que tampoco tengo a mi madre aquí también me echo de vez en cuando un parrafadina de ésas con ella...
Me ha encantado.
;)

farala dijo...

hala!! pues aquí estoy llorando a moco tendido, qué orgullosa estará tu madre de las "otras" flores que plantó, de ti super orgullosa, seguro.

LA DESGRACIÁ dijo...

Pues lo mismo que farala, que joder, que no puedo con estas cosas sin soltar lagrimitas.

Muaaaaks

Lena de mar dijo...

eso no vale, primaaaaaaaaaa, que acabo de poner un comentario en el blog de farala sobre las jornadas de cáceres, estoy que me salgo... y entro en tu blog y sigo emocionándome con tus palabras... gracias por ser como eres... tu madre está muy orgullosa de ti. Y las flores y las fotos que le has hecho a las flores indican tu exquisita sensibilidad... heredada y aprendida a partes iguales.

Te quiero, preciosa. Abracito inmenso lleno de empatía!!

Lenteja dijo...

Algo que aprendí con mi madre fue el gusto por las flores y plantas, de lo poco que teníamos en común... Ay maja, que a mí me emocionaste también... Las cenizas de mi madre están en sus rosales, así que cree que te entiendo perfectamene, compañera.
Besos.Lenteja

DESASTRIN dijo...

Maestra que razón tiene tu madre: "lo que plantas sigue creciendo aunque tu ya no estes¡¡¡¡
No tengo el placer de conocer al resto de tus hermanas pero creo que por lo menos contigo la siembra ha sido perfecta. Y aunque no seas una flor muy al uso yo tengo la gran suerte de verte por mi jardin muchas veces para comprobar que tu madre ha sembrado muy muy muy bien, pues precisamente lo mejor que tienes es precisamente eso QUE NO ERES AL USO.
Y ya no te quiero contar cuando me vienes con las dos florecillas de caramelo....y mucho mas aún cuando se une la flor "ozu"...ye una cosa loca neeeeee...
Besinos mil...

Pena Mexicana dijo...

Me guardo este post como mi favorito de tu blog. Tiene razón Lenita, orgullosa está tu mami viéndote, un fuerte abrazo Marcela :)

besitos

LesGroNoma dijo...

Un abrazo.

yosu dijo...

Ufff tía,se me pusieron los pelos eléctricos¡¡¡ Estoy en una cafetería robando el wifi y se estoy frotando los ojos para que no se me escapen las lágrimas jopee¡¡¡¡¡

Me has dejado sin palabras... cosa que no es tan fácil...

Un abrazo muy grande y un besín¡¡¡¡

Anónimo dijo...

A mi tb has emocionado Marcela, las que ya no tenemos a nuestra madre fisicamente entre nosotras te entendemos perfectamente. Q triste todo, pero la vida es asi y no nos queda otra q seguir remando y sembrando.
Un saludo,
MRosa

Hormiga dijo...

Joder a mí me has dejado hecha polvo!

Mármara dijo...

Como ya te lo dije en vivo y en directo, sólo añadir que me prestaron mucho las fotos de las flores. Me recordaron cuando trabajábamos mesa con mesa y nos reíamos a carcajadas de cualquier tonteriuca.

Irreverens dijo...

Las fotos (y las flores) son hermosísimas. Pero tu forma de contar esta "tontería" me ha dejado con un nudito en la garganta y los ojos vidriosos.

Un beso enorme, Marcela.
:)

dintel dijo...

Y sin Anne Germain.