viernes, diciembre 9

Quiero a Sorella

Nunca, en la vida de este blog había escrito dos entradas en el mismo día y casi a la misma hora. Sé que escribiendo ahora puedo "enterrar" el post anterior, pero no me importa porque esto es mucho más importante.
Sorella se ha despedido en su blog. Me disgusta que las mujeres que componemos esta comunidad tan divertida y cálida cierren sus blogs, porque creo que es perder un espacio que nos pertenece, en el que nos conocemos, intercambiamos, aprendemos y nos relacionamos en libertad. Pero ahora no estoy preocupada por eso.
Me duele mucho que nuestra sor preferida diga en su blog: "No soy feliz" y me duele porque ella es una persona que se merece la felicidad y la alegría, porque ella sí que transmite amistad y buen rollo y no es posible que no reciba lo mismo en la vida.
Sorella, nos conocemos en persona, nos hemos mirado, sonreido y abrazado y, desde el primer día que nos vimos, hubo entre nosotras una corriente de sororidad y afecto que me conmovió.
Eres una excelente persona, eres divertida, alegre, sonriente, fuerte (muy fuerte, amiga, la vida te lo ha exigido), eres una madre impresionante, una amiga de las que hay pocas y una bloguera inteligente.
Ahora mismo, me da igual que cierres el mejor blog que he conocido, tu convento; lo que me preocupa es que no eres feliz y eso me hace daño dentro y me da un sentimiento de impotencia al no poder ir a verte y, de un plumazo (no podía ser de otro modo) borrar todo lo que te hace infeliz.
Te quiero, amiga.

14 comentarios:

chris dijo...

Sabes Marcela? Lo que me gusta de ti (aún sin conocerte más que por referencias...y todas buenas) es que eres directa y honesta. Que sientes algo? vas y lo sueltas! No tienes ese pudor que tenemos otras personas para expresar según a quién nuestros sentimientos.

Por un lado entiendo que en determinados momentos las personas necesiten un espacio y tiempo de introspección y lo respeto. Por otro lado...me niego a que eso signifique que se cierre el blog. Pongamos que se va de peregrinación, a su Vaticano particular y mientras reflexiona aquí esperamos a que vuelva. No quiero darle ideas, pero me parece positivo que ha dejado activados los comentarios del post. Y creo que nuestra querida hermana Sorella sabe los afectos con los que cuenta. Aunque nunca está de más recordárselos.

Permíteme que te de las gracias por tu post y disculpa este comentario, que más que comentario parece una epístola...

Un abrazo!

Marcela dijo...

gracias, Chris, lo de ser tan directa me ha traido, a veces, algún problemilla, jajaja. Y lo de Sorella me preocupa y me da impotencia no poder ayudar, en fin dejemos que el tiempo haga su labor y esperemos su vuelta con los brazos abiertos, ese convento me encanta. Besín.

Irreverens dijo...

Vaya, pues no conozco a Sorella. Bueno, me he cruzado con ella en estos blogs amigos y un día incluso me dejó un comentario en el mío (y por cierto, me hizo mucha ilusión).

En cualquier caso, el solo hecho de saber que alguien se declara "no feliz" ya me provoca tristeza. Así que espero que bien pronto Sorella recupere la ilusión y la capacidad de disfrutar de los momentos felices.

LaRepo dijo...

Está visto que el retiro no es suficiente para curar heridas.
¿Es posible mantener una red invisible de permanencia?

María dijo...

"Te quiero, amiga". No hacen falta más palabras.

sor Ella dijo...

Qué mala "chamá" llevo, Marcelilla. Pero tienes razón en que soy una mujer alegre y esta tristeza de ahora pasará.

Verás, esta mañana cerré el blog porque no era feliz. Ahora lo soy, gracias a ti, a Eva, a Jirafas, a mis hijas, a Kika y a las chicas que han comentado en mi último post. Lo cierto es que encerrado en esa felicidad hay un núcleo gordo de pena, que se irá diluyendo en medio de todo el cariño que recibo. Muy muy pronto.

Seguramente lo reabriré, gracias a mis niñas (vosotras), mi sindicato. Pero hay una razón más para el cierre (espero que temporal): no quiero hacerle daño a ella y cualquier cosa que escriba le hará daño ahora, sea lo que sea.

Te quiero, Marcela.

Marcela dijo...

Mira, voy a decirte algo, sorella mía, que sonará raro, pero así lo siento: si a ella le sienta algo mal de tu blog es que no entiende nada, maja. Vuelve pronto, por favor, te echo de menos y estoy a punto de pillar el coche y presentarme en tu casa a reñirte y abrazarte a la vez.

sor Ella dijo...

Tenemos pendiente (yo la primera) conocer de primerísima mano el contenido de la famosa "carta". Y quiero seguir ahí, creo que lo necesito... Me ha gustado eso de "si a ella le sienta algo mal de tu blog es que no entiende nada". Así es, creo que no ha entendido nada ni va a entenderlo, y ante eso nada puedo hacer más de lo que ya he hecho.

(nos ha borrado de su fb, a ti y a mí)

Marcela dijo...

A mí lo que me importa es que mi monja preferida esté bien y sea feliz, que es lo que te mereces, joder. Ah, y no me quedo sin saber lo que dice la famosa carta, maja, que me muerdo los muñones de curiosidad. Te quiero.

Mayte Mederos dijo...

Pero bueno, sor Ella... Pensábamos que Marcela había hecho la mejor marca, escribiendo dos posts casi simultáneos, pero usted se lleva la medalla, por habernos dado ¡¡la peor y la mejor noticia del día!! No es tan fácil, ¿eh...? (Va a ser verdad, reverenda, aquello de que las diosas aprietan pero no ahogan...). Besos a las dos.

Kika Fumero dijo...

Vaya, Marcela, no había visto este post!! Suscribo punto por punto cuanto dices. Y no solo si se molesta por algo es que no ha entendido nada, sino que tiene fácil solución: que no lea el blog. Con lo buena, generosa y delicada con los demás que tú eres, querida Sor Ella, si la gente se ofende por lo que dices quiere decir que se ofendería de todas formas hasta por lo que no dices.

Queremos que sigas con nosotras y, sobre todo (y por encima de todo), que seas feliz! :-)

Un abrazo inmenso. Espero que hoy te hayas levantado mejor, preciosa!!

Un beso, Marcela!! :-)

P.D.: Palabra de verificación: "bollit". Jajaja. Y cómo rayos lo sabe el cacharro este???

Pena Mexicana dijo...

Pues bueno, tarde como siempre... pero ya le he dejado a Sor Ella mi comentario en su blog y te mando a ti in fuerte abrazo Marcela... me late que le harían falta unas sesiones terapéuticas con final chocolatoso...

Marcela dijo...

Pena, esas sesiones son buenas ¿eh? jajajajaa, tú y yo hacemos buena pareja de terapia ¿abrimos un consultorio??????

Begoña dijo...

Pues no conozco las tripas del problema aunque las intuyo. Es dura la pena y que alguien la comparta me obliga a tender una mano amiga, no se muy bien en que dirección pero aunque solo sea una más seguro que valdrá para algo.
Te leí alguna vez Sorella y puedo decirte que, aún con pena, no deberías privar al mundo de tus palabras (Ni tan siquiera a "ella" aunque ahora no las entienda)
Y esto no se por qué se lo cuento a Marcela, creo que te lo paso a tu blog.