domingo, enero 22

JUGAR O NO JUGAR, HE AHÍ EL DILEMA

¿Juego o no juego? ¿Me lanzo con el riesgo de romperme de nuevo la crisma? ¿Me dejo llevar por la tranquilidad y el relax y paso del juego? ¿Me arriesgo o no me arriesgo? ¿Son los años, son los kilos, son las ideas, son los cansancios, qué es lo que me pesa? ¿Me sacudo los pesos o me echo una siesta con ellos? ¿Juego o no juego? Yo sí, yo juego. No hay quien me quite la ludopatía afectiva.

3 comentarios:

Lía dijo...

No te veo yo a tí de miranda en las jugadas...no.
Para estas cosas ni pesan los años ni pesan los kilos...la ilusión te hace volar.
Claro que sí, lánzate, procura que no sea de cabeza, pero entra en el juego...de la vida.

Mármara dijo...

Yo que tú, jugaría, sin guardar la ropa, ni nada, porque si la pierdes, siempre tienes la posibilidad de recuperarla en las Rebajas de "El Corte Inglés".

yo, la peor de todas dijo...

indudablemente, hay que jugar, un interesante término: ludopatía afectiva