domingo, abril 25

Bollo-Inserso 4 - Bollonenas 2, oeoeoéeeee

El día amaneció gris bajo una espesa capa de nubes, nada hacía presagiar que Asturias asistiría al mayor evento deportivo de la historia. La suave lluvia (orbayu) caía sobre los verdes campos de esta región norteña y aislada.
De ciertas casas empezaron a salir mujeres avezadas vestidas deportivamente, la sangre se despertaba, la energía comenzaba a fluir...las bolloastur saltaban a la playa.
Por el Bollo-Inserso: Hasta los Pelos, Heidi Metal, Tía Isi, Desastrín, Jo y Marcela, como blogueras. Sin blog pero reconocida en el mundo entero: ¡¡La mi Mari!! y otras diez o doce desconocidas por estos lares, pero igualmente animosas y deportivas, entre todas, unos 1500 años.
Por las Bollonenas: cinco de unos veinte años, otras diez de unos veintitrés y dos o tres despistadas de algo más de veintiocho.
Árbitra: una pobre que mejor se hubiera quedado en casa, que no recibió nada bueno.
Comienza el partido y La mi Mari que ya está tirada en la playa, como delantera central no tiene precio, por eso nadie la compra. El primer tiempo sólo se saldó con cuatro o cinco tobillos nuestros maltrechos y tres o cuatro bollonenas tocadas (en el buen sentido, que había alguna como para tocarla, jejejeje). Después de cuarenta interminables minutos que casi nos matan, termina la primera parte con un 2-2 dignísimo que hace que queramos que termine todo ya y ponernos con la sidra.
Pero el segundo tiempo ya fue el acabose, salimos como fieras, imbuidas de espíritu ganador y piernas pateadoras, nada se nos ponía por delante, ni siquiera la árbitra. Patada va, patada viene, que nos vamos para delaaaante.Nuestra portera gritaba: "Encima, encima" y yo: "Hija, no seas tradicional, puede ser encima, debajo, de lado, que no hay porque ajustarnos a estándares de otras épocas" y zas, en toda la boca, que no estamos para tesis, Marcelilla, sino para machacarnos como puro músculo y fibra que somos.
Y marcamos, 3-2, no nos lo podíamos creer, de hecho no nos lo creemos aún. y fuimos todas las montonín a por la que marcó, que la cosa era tocarse, como ellos cuando hacen barrera y celebran.
Y ya la apoteosis se acercaba, el final victorioso estaba ante nosotras, la adrenalina nos lanzaba campo (arena más bien) a través y las piernas nos temblaban (si es que ya no dábamos para más, hostia) y, de repente, como salida del mar, una sirena avanza por la playa, casi venía de otra ciudad de lejos que estaba, avanza como digo, alarga el pie, da de churro al balón y marca el 4-2, era ¡¡¡Tía Isi!!! que había despertado y nos había lanzado al estrellato.
La alegría se desbordó, nos fundimos en enormes abrazos, alguna incluso debió tener alguna pequeña pérdida de la emoción y sonó el pitido final entre vítores, alabanzas, cánticos guerreros y fuegos artificiales,. Sí, chicas, we are de champions sonaba en la playa para gozo y regocijo de las bolloabuelas, la constancia, la experiencia, la estrategia habían vencido a la fuerza y a la resaca de las jóvenes.
Y ahí, empezaron a salir de los coches cajas de sidra, empanadas, ensaladillas, bollos preñaos (cómo no), tortillas (faltaría más), sandwiches...y ya fue un no parar de comer y de beber. Eso sí, todas sentadinas que ya no estábamos para más ejercicio.
Y así fue, chicas, el día en que nos juntamos unas cuarenta bollos en un playa para celebrar que nos queremos, que estamos aquí, que existimos y que sabemos ser felices, porque entre mujeres nos sentimos como en casa. Viva el rollo bollo.

sábado, abril 24

¿En qué estaba yo pensando?

¿En qué estaba yo pensando cuando dije que sí a jugar mañana un partido de fútbol en la playa? ¿A dónde miraba yo para decidir que a mis años y sin hacer casi deporte yo podría, de nuevo, dar bien patadas a un balón? ¿Quién me engañó a mí para mañana levantarme "pronto" y matarme corriendo por la arena?
Pues nadie, pero mañana será el gran evento, el encuentro en la cumbre, el verdadero derby del siglo: las chicas de La Caleya (yo incluida, y entre todas debemos sumar como 1000 años, que parecemos el bollo-Inserso) contra las jovencísimas de La Cuestión, que es el pub de ambiente de Gijón. O sea, bollo-sidreras contra bollycaos nocturnas.
Vamos que sólo tenemos alguna oportunidad si las nenas contrarias llegan de doblete y todavía borrachas y creo que ni así.
Prometo jugosa crítica cuando me haya recuperado y pueda teclear, jajajaja.
Eso sí, después del partido, tenemos comilona todas juntas y os puedo decir que ya hay apuntadas muchísimas, será como celebrar el día del orgullo lesbi pero en improvisado, cómo me apetece.

miércoles, abril 21

Este tío es idiota

El presidente de Bolivia, Evo Morales, culpa de la homosexualidad y de la calvicie a los transgénicos. Y suelta como prenda del año: "El pollo está cargado de hormonas femeninas. Por eso los hombres tienen desviaciones en su ser como hombres".
Y de hormonas masculinas están llenas las pollas ¿no? y por eso las mujeres se vuelven lesbianas, por comerlas.
Ayyyyy, perdón, pero es que no puede ser, no puede ser...

lunes, abril 19

Puf

Todavía estoy impresionada por el debate que surgió hoy en clase. Estábamos comentando La Metamorfosis de Kafka y una alumna me preguntó que por qué a mí me había gustado tanto esa novela, que a ella no le había dicho gran cosa. Le respondí que, cuando en mi adolescencia, leí este libro me sentí totalmente identificada con el protagonista, porque en cierta medida yo también me sentí algo escarabajo en una sociedad en la que no sabía si había alguno más a mi alrededor y que de ahí me había surgido la idea de que mi madre y mi padre no me querían incondicionalmente, fuera como fuera, hiciera lo que hiciera (estoy hablando de mi lesbianismo, no de ser una asesina en serie), sino que me querían siempre que me ajustara a sus cánones de vida y a los esquemas que tenían pensados para mí.
Y de aquí, surgió un debate interesantísimo en clase que puso en evidencia las carencias que tenemos casi todas las personas en cuanto a la afectividad y la protección de la familia. Y se escuchó decir a una alumna: "Mi madre me ha dicho siempre que no me quiere, que soy una sosa y una vergüenza".
Son casi las siete y media de la tarde y sigo tocada por el tema, sigo triste por esa alumna, sigo convencida del daño que hacen algunas familias y sigo visualizando mi propio daño. Joder, vaya clase de literatura, menos mal que no son todas tan de remover.
Puuuuuf.

lunes, abril 12

¿Soy buena amante?

Pues sí, creo que sí. Y esta afirmación tan categórica no viene sólo de mi convencimiento, sino de las diferentes opiniones que he recibido de mis amadas. Y es que el cuerpo de las mujeres siempre fue para mí un lugar sagrado de gusto y de descubrimiento, un campo por el que caminar despacio, con cuidado, escuchando muy atentamente todas sus necesidades y sus deseos.
Qué tiempo tan increíble en el que empiezas a descubrir el cuerpo de una mujer, sus ángulos, sus redondeces, sus huecos, sus escondrijos. Qué gozada de sensación la que tienes cuando estás piel con piel y sientes que las dos pieles se llevan bien, qué dulzura, qué plenitud.
Y escuchar el cuerpo, escuchar todo el tiempo, escuchar para saber sin que ella diga nada lo que, en ese momento, desea con todas sus fuerzas, la caricia que espera que se le regale para causarle el placer más profundo. Y tener calma, y dejar que los cuerpos se busquen y permitir que el goce se exprese libremente y disfrutar del placer tanto del propio como del de ella.
Conocerla, crear, descubrirla cada vez, regalarle la intensidad que busca siempre que nos demos el gusto de tener sexo, no dejar que la rutina entre en la cama y saber que un cuerpo de mujer siempre es un mapa de tesoros escondidos.
Para este viaje no hace falta gps, es mejor dejarse llevar de los sentidos.

sábado, abril 10

Calor, calor, calor

Hoy desperté tarde, la voz de Marmarita al teléfono acabó de despejarme y me alegró saber que quedábamos para ir al golf (qué viciu, qué viciu). Como todavía tenía tiempo de sobra y hacía un sol de esos de postal, decidí irme a dar un paseo al aire libre, viendo el mar y pensando.
Me dirigí hacia la playa de Arnao (diez minutos en coche desde mi casa), aparqué y me lancé monte arriba por las senda norte.
Me recibió un mar en calma pero alegre, muy cantábrico en reposo, con una luz de esta tierra que se ve realzada por los verdes intensos del campo (ay, que me da poético).

Observé a los pájaros y pude distinguir: un carbonero, un cernícalo, muchas gaviotas y un colirrojo tizón. Este último estaba a punto de comer cuando lo pude retratar.

Y me quedé maravillada de la primavera, del estallido de pequeñas flores en las praderas, de los colores que me asaltaban con el mensaje de "hay que vivir, Marcelilla, hay que celebrar la vida y la explosión de energía".

Y me alegré de no haberme puesto los cascos para escuchar música y así poder oír a la naturaleza, y me di cuenta de lo necesario que es para mí, en algunas ocasiones, escucharme a mí misma, lejos del bullicio o del ruido de mi propia vida, y fui realmente consciente de que la naturaleza despierta en mí algo que la ciudad duerme o mata, una conexión especial conmigo misma. Y de repente, vi algo en el mar, lejos, muy lejos de la costa y les mandé mis mejores deseos y algo de mi envidia, porque ya el colmo hubiera sido sentirse mecida por las olas y arrastrada por el viento.

miércoles, abril 7

He decidido estar bien, qué coño

Pues eso, que porque yo lo valgo, joder, que he decidido estar bien, que paso del drama, que paso de las nubes, que quiero sol, que mi cuerpo me pide "marcha" como a la Rosariyo y que, como tengo poder de decisión sobre mi vida, he decidido que sólo voy a hacer lo que me apetezca (fuera de horario laboral, claro), sólo iré con quien me venga bien, sólo hablaré para recibir palabras agradabales, sólo me moveré buscando la felicidad y sólo, pero sólo-sólo lloraré porque a mí me dé la gana de encontrarme con algo que me duela.

Ea, que agarro mi cuerpo serrano, lo pongo al sol, salgo del armario invernal, luzco pluma y lanzo carcajadas al viento. A la mierda el invierno. Y para que faralilla vea que le hago honor a su "estupendo" regalo, os enseño las pantuflas esas que guardaré ahora mismo en el trastero hasta que vuelva el frío. Viva la primavera, viva la alteración, viva la energía y viva lo que a mí me dé la gana.

lunes, abril 5

Y bueno...

Se van terminando las vacaciones, en realidad para mí hoy y mañana ya forman parte del trabajoporque quiero preparar el máximo de clases posibles para no ir tan apurada siempre. Han sido unos días muy guapos, he conocido gente interesante, blogueras con las que he compartido momentos relajados e incluso lloros: Veganita, Blau, Dintel. He tenido tiempo para estar con la mi Mari y la su M, para ir a la Caleya a comer y compartir risas, para leer un poco, para jugar al ordenador, para charlar con Marmarita, para...dormir, dormir y dormir y para descansar a mi bola que es lo que más me gusta del mundo.

Sólo hubo un detallín negativo en estas vacaciones, más bien fue de antes de las vacaciones. Un email que me llegó de uno de esos grupos provida que se dedican a amenazar y a intentar meter miedo a la gente, decía: "Acuérdate de que te arrepentirás, para tu desgracia, del flaco favor que le haces a la siguiente generación". Y lo más gracioso es que se referían a mi trabajo en educación por la igualdad, que si llegan a referirse a mi apoyo incondicional a un aborto libre y gratuito, me queman en la hoguera. En fin, que como bien dijo mi adorado Quijote: "Ladran, Sancho, luego cabalgamos" Y ese email me da aún más energía para seguir en lo que estoy, para continuar aprendiendo y para defender esta barricada de igualdad vaya donde vaya.
Marcelitaaaaaaaa, a las barricaaaaaaaaadas.

miércoles, marzo 31

Es verme y...ponerse a llorar

Pues sí, chicas, regresé ayer de Navarra, de currar un poquitín y de pasarlo muy bien. Todo fue perfecto hasta que llegué a la cita que tenía con Vegana. Ella lo cuenta muy bien en su blog, se me adelantó temiendo el efecto que este post podía hacer, ajjajaaa.
Pues bien, quedamos, estamos presentándonos y, de repente, se me echa a llorar. Yo, impactada, no sabía qué hacer, ni qué pensar: "Llora porque su decepción al verme es terrible, no, no, llora porque ha visto la luz al verme a mí, no, joer, no, llora porque sus sensibles ojos no aguantan la luz de mi belleza, ualáaaa, Marcelilla cómo te pasas, llora porque no te soporta y sólo lleváis medio minuto de conversación, o simplemente llora porque es una llorona, hay que ver, qué blogueras más raras se conocen a veces".
Estaba yo inmersa en estos pensamientos, mientras Vegana se sonaba con el pañuelo de una mano y el de la otra se lo llevaba a los ojos y me explicaba algo de un monte, que si hay sol, que si no, que si no como animalicos, que si qué ganas de conocerte, que si el centro de salud, que si espera que se me cayó un ojo en la alcantarilla...
Y paseamos, y fuimos al monumento a la familia y yo no sabía que Vegana quería darme un beso de tornillo allí, que si lo llego a saber la tumbo encima el prao, que menuda soy yo, vamos, que con llorera y todo, ajajjaja.
En conclusión, que fueron unas horas muy agradables, en compañía de una bloguera muy maja, a la que ahora mismo añado en mi lateral de enlaces. Un gusto conocer gente así gracias a este aparato con pantalla. La próxima vez, espero que no me llore, que sé que es emocionante conocerme, pero tampoco es para tanto, mujer, jajajajjaa.
Os dejo foto de los ojos de Vegana por la emoción incontenible de verme, se los copié a la foto que puso ella porque me gustó.

viernes, marzo 26

Ya casi de vacaciones

Sólo me queda irme un momentín el domingo hasta Navarra para dar una charla el lunes y ya estoy de vacaciones. Qué lujo de días me esperan: dormir, dormir, dormir y, si me queda algo de tiempo, echarme en el sofá.
Se acabó el viaje de estudios, cada mochuelo volvió a su olivo y tengo que deciros que fue un lujo absoluto. Un grupo de 27 adolescentes que se portaron genial, con felicitación del hotel incluida, que demostraron buena educación, con el que nos reimos hasta llorar en mitad de la calle, que preguntaron de todo, que se entusiasmaron con todo y que disfrutaron de la vida como, a veces, sólo en la adolescencia sabemos hacer.
Nos quedan un montón de frases, de dichos, de anécdotas...que se mantendrán en el tiempo, como por ejemplo El Valle de las Caídas, que es la acera del Círculo de Bellas Artes, porque allí se esmorraron dos nenas, una cada día, al volver al hotel.
O la frase que dijo una de las alumnas al dar el primer paseo nocturno, justo nada más llegar: "AY, profe, Madrid ye XXL".
Caminaron, conocieron sitios, aprendieron, preguntaron, se rieron, bailaron en un musical infumable, vieron teatro del bueno, nos escucharon, se tocaron, se besaron, disfrutaron de todo... e hicieron interminables excursiones nocturnas de habitación en habitación ¿qué más se puede pedir? Pues el cariño con el que nos trataron a las dos profes y al profe que les acompañaba.
Vamos, que aunque podría haberme arrepentido (como dice la foto del Parque de Atracciones) de haber ido, no lo hago en absoluto, ha sido una preciosa experiencia y he vuelto llena de afectos. Pero, eso sí, necesito estas vacaciones.

sábado, marzo 20

tengo que reirme, porque si no...

...me lío a hostias con mi destino.
No tenía yo bastante con irme mañana de Viaje de Estudios con el alumnado de mi insti, que me ha tenido que pasar de todo en estos dos últimos días:

- Me retuerzo un pie al entrar al insti, justo el día que tenía que irme a la tarde conduciendo a Santander a una charla y volver por la noche.
- A la mañana siguiente tengo tres tobillos en lugar de dos, por lo grande que se puso uno.
- Me hago un corte en la mano, no le doy importancia y hoy lo tengo algo mal, vamos que me escuece como si hubiera echado vinagre en un ojo.
- Hoy me levanto tarde, descansada pensando en lo que me espera mañana y llevo ya dos horas con un pinchazo de ciática.
- Todavía no preparé maleta, ni nada y viajando por los blogs, veo que la mi Marmarita se da vacaciones en el suyo, qué disgusto.

Baaaaaasta, no quiero más novedades por ahora, quiero descansar, hacer la maleta y viajar con 30 adolescentes, qué remedio queda ya.


lunes, marzo 15

Bajé a Madrid, maja

- Ah, zorrón ¿ónde tuviste? - me dijo la mi Mari con todo el cariño.
- Ay, fía, nunte lo vas creer, bajé a Madrí y vi de tó.
- Cuenta, cuenta, que tamos aquí la mi M y yo que nos mordemos les uñes, pera que sacamos les pipes mientres cuentes.
- Pues ná, que ya sabéis que nun toy pasando precisamente una temporadina buena, y me dije yo misma pa´contra mí "Marcelina, neña, vete a airear". Y allí me fui, bajé a Madrí pa ver a les blogueres estes que están medio lloques. Y armóse la de dios es cristo, maja, éramos veinte mil y la su madre, cuéntote y que no se me olvide ninguna, muyer: Izel y la su Bimbolla (qué buena xente, ya les invité a Asturies, como no podía ser menos), Farala (que ye como el alma de la fiesta, pero sin el "como"), Kali (muy buena muyer, pero que muy buena), Neurones Zurdes (a esta no la vinculo, que me dijo que no me leía, ajjajaja), Cris (esta neña se nos pierde, la noche la confunde), Isi (que tuvo algún problemín con quitase o no quitase el sujetador) y ya tá, que paez esto ye la lista de la compra.
- Maaaadre del amor hermosu, pero eráis una manifestación.
- Sí, fía, más o menos. Bueno, pues tengo que decite que ficimos de tó: casi vamos a una fiesta de eses de pegase, bueno sado-maso, que yo no lo entendí bien y pensé que era cosa de hostión va y hostión viene, pero no, que aquí somos muuuy burres, que no ye así, que ye con más coses. Bueno, pues como ya cuenta Izel en su blog, a punto estuvimos de ir vestides de salita del Ikea, ay, fía, que vergüenza, que vale que yo sea de pueblu, pero les otres, que son de la capital, ayyyy, fía.
- Pero ¿ónde te metiste tú, alma de cantarú? Y encima a dar hosties, tas lloca.
- Bueno, que no, al final fuimos a Chueca, tol barrio lleno primes, qué gozada. Y allí yo, de pueblu pero faciendo como que me enteraba de algo ¿sabes? Apareció Jo y ya al completo fuimos a un chow de quitase la ropa. Eren todo neñes pequeñes, muyer, chavalines como si fuéramos nosotres haz veinte años, pero sin la vergüenza y la gilipollez nuestra, toes desinhibíes que daba gusto, unos bailes, unos movimientos, unes coses...
- Ay, maaaadre, y nosotres en La Caleya con toa la ropa puesta, ya-i lo diremos a Anina pá que también haya alguien que se quite tó allí.
- Ye mejor que vengáis la próxima vez y lo veáis vosotres, que aquello ye otru mundu, muyer. Bueno, y ahora vamos a tomar una sidra, que necesito reponeme. Qué fin de semana, neña, qué fin de semana. Ya lo decía aquel ranciu de les películes de cine de barriu: "la ciudad non ye pá´mí".

domingo, marzo 7

Profe...

...tú y yo nos parecemos en dos cosas.
Extraño para mí escribir dos días seguidos en el blog, pero es que al hilo del anterior post me acordé del siguiente diálogo real que tuve con una alumna. Es de lo mejorcito que me ha pasado y sólo por momentos como éste creo que merece la pena ser profe:
Se me acerca una alumna que tengo que es así medio gótica, siempre de negro, siempre a la defensiva y casi siempre de mal humor. Yo estaba recogiendo mis cosas porque ya había sonado el timbre (siempre tardo mucho en recoger) y se me acerca I. con cara de colega:
- Profe, hoy me di cuenta de que tú y yo nos parecemos en dos cosas...
- Ah ¿sí?, vaya, vaya, dime...
- En que las dos vamos siempre de negro y en que de las dos dicen que somos lesbianas.
- Ay, fía, desde luego, la gente ya no sabe de qué hablar ¿verdad?
Recogí sonriente todo lo que me quedaba y me fui de clase. Fin del diálogo.

sábado, marzo 6

Cada una da lo que recibe...

...luego recibe lo que da.
Y esto viene a cuento de las clases en el insti y de la forma en que encaramos cada convivencia con los grupos que tenemos.
Hace un tiempo que llevaba yo preguntándome si sería posible que cada vez que hago guardia en un grupo de más peques (1º y 2º de la ESO) saliera cabreada y me pusiera como un sargento semana desde el primer minuto de clase.
Me puse a reflexionar sobre ello y me di cuenta de que me estaba dejando influir por el profesorado más gris, el que en la sala no hace más que quejarse de su profesión y del alumnado que le toca (da igual el que le toque y no acaban de dejar una profesión que les "jode" tanto ¿por qué? ¿por los puentes? ¿por el horario? ¿por las vacaciones? arggggggggg). Efectivamente, yo escuchaba en la sala todo tipo de comentarios negativos sobre ciertos grupos de alumnado y luego iba yo a esos grupos a hacer guardia como una energúmena y recibía lo que ya sabía que tendría: malos comportamientos, malas contestaciones y faltas de respeto.
Pero como tengo recursos y además esta profesión me encanta y no estoy dispuesta a dejarme vencer fácilmente, he decidido cambiar radicalmente mi forma de entrar en esos grupos y llevo dos semanas pidiéndome voluntaria las guardias con el alumnado más difícil. Y estoy disfrutando y me lo estoy pasando bien y me estoy llevando bien con ellos y ellas. Entro saludando y preséntandome, les pregunto cómo creen que podríamos hacer de esa hora algo productivo llevándonos bien, comentan lo que quieren, llegamos a acuerdos y la hora se pasa en calma y con trabajo hecho.
Es más, hasta me han retado a un partido de badminton este viernes pasado. Por cierto, les gané fácilmente y ahora ya soy un as del deporte, jajajajaja.
Y es que, a veces, es fácil dejarse llevar por lo gris, por la queja, por la insatisfacción de alrededor y olvidar que la docencia es una de las profesiones más bonitas y más satisfactorias que hay, pero que hay que currarla mucho, pero que mucho mucho. Quien esté mal en ella podría poner una mercería y dejar de extender el mal rollo, así quedaríamos quienes queremos seguir mejorando.
PD: en otro post contaré el proyecto de musical que tengo con 2º de bachillerato y Literatura Universal, pero aún no podemos desvelar nada, ajajjaja.

miércoles, marzo 3

LLamadme Lorena

Pues sí, chicas, a partir de hoy llamadme Lorena. Os explico este cambio tan súbito de nombre (Lore, Oaxaca, te has quedado ojiplática, ajjajaja, y encima verás ahora que va de México).
Lorena Ochoa es la actual número 1 en el ranking del golf mundial y yo, queridas, también soy ahora una namberguán de este magnífico deporte.
Resulta que Marmarita, harta de escuchar hasta la saciedad mis lloros amorosos, decidió que era buena idea que yo probara el deporte del golf: "que tú hiciste hockey y se te dará bien, que quien tuvo retuvo, que el deporte te gusta, que en esto no se piensa en nada, que te concentras y es como que se te limpia la cabeza,...)
Y allí nos fuimos las dos aguerridas blogueras, al club de golf que hay al lado de mi insti, con nuestros palos (bueno, Marmarita con "sus palos" y yo con una estaca que tenía por casa) y nuestras bolas, que este es deporte de bolas, majas.
Y nos dieron una clase. Os he de decir que la Marmarita es una pelotillera y una empollona, que como ella ya sabe, pues tuvo al profe todo el tiempo y yo allí en plan "mira la retrasadina, la tonta la clase, la que no sabe, jajajjaa" (creo que fue algo de bullyng, pero aún no me atrevo a denunciar).
Bueno, pues me gustó, vaya que si me gustó, esto engancha: tú pones la bolina en el tapete esi verde práu pero sin práu, pillas el palu bien agarráu que pa eso ye tuyu, levénteslu al alto la lleva, sueltes toa la mala hostia de meses y ¡zas! la bola a casa el demonio y tú casi detrás con palu y tó. Una gozada, chicas, una gozada.
Así que me he propuesto triunfar en esta nueva etapa de mi vida, llamadme Lorena, please.

domingo, febrero 28

Renovación

Son días buenos, parece que la energía se me va renovando dentro, que va saliendo el dinamismo que, durante un tiempo, me había abandonado. No me quejo del par de meses o tres que he estado mal, tampoco ahora es que esté para tirar cohetes, pero ya estoy casi bien. Las malas rachas me enfrentan a quien soy y a cómo me comporto, me ponen un espejo delante que, si quiero, puedo cambiar. Pero prefiero no tener malas rachas, no soy masoca.
Bien, estos días están siendo agradables, hago cosas muy normales, que me agradan, procuro solamente vivir aquello que me hace bien y volver a sentir la sensación de disfrute:
- Voy al cine con ella, como amigas, pero con mucho cariño y risas. Salimos Navis perdidas y avatareamos entre carcajadas y seriedades.
- Me meto en proyectos de aula que os contaré algún día, si salen adelante.
- Me río con el alumnado y escucho sus penas y sus alegrías.
- Recupero una amistad que hacía más de diez años que había perdido, al fin volvemos a encontrarnos.
- Tomo el café con una exalumna muy especial y me cuenta su tragedia, procuro animarla.
- Visito a mi nuevo sobrino y me quedo ensimismada en su olor, en su gesto, en su tacto, en su carita, en su tranquilidad, en su pureza, en su relax, en su amor.
- Mantengo una relación con ella que me ayuda a no hacerme ilusiones pero sí a disfrutar de los momentos que me regala la vida.
- Sufro el ciclón de ayer y pienso que ese viento se me llevará los malos rollos.
- Como con mi padre y mi supersobrina preferida y me doy cuenta de que soy parte de esa gente.
- Duermo la mañana y despierto con ganas de vivir este domingo de sol, aunque sea corrigiendo exámenes.
- Mañana es lunes y sé que lo pasaré bien en el insti.
- Miro la agenda y veo que tengo muchos proyectos empezados, muchas charlas por dar, muchos viajes por hacer y mucha gente a la que abrazar.
- Y pienso en Madrid y me veo con Farala y Kali y Elenita, pidiendo perdón por el plantón de este fin de semana, pero disfrutando de las amistades que este cibermundo nos trae.

¿Que si hay algo malo en mi vida? Sí, asuntos que tengo aún que solucionar, compromisos que no me apetecen que tengo que cancelar, actitudes mías que no me viene bien y que tendré que aprender a cambiar, soledades no queridas que tengo que saber llevar, insatisfacciones que tendrán que esperar y obligaciones que tengo, sin remedio, que afrontar. Pero hoy hace sol y viento y el día está guapo y yo también estoy guapa y tiro para adelante sin perder de vista lo que me ha pasado hasta ahora.

sábado, febrero 20

La barricada sigue

Es tarde, hace poco que llegué de otro viaje de trabajo y me voy reencontrando. Estoy sola en casa, como casi siempre, y no me veo mal. He vuelto a disfrutar de mis charlas, hacía tiempo que las daba sin disfrutar, sin vivirlas como normalmente lo hago, sin vaciarme en ellas para dar a la gente lo mejor que llevo dentro. Y ahora lo he vuelto a hacer, me vi siendo yo y me gusté.
Salgo del bache, sé que casi ya estoy afuera, siento dentro que la energía vuelve y las ganas de estar bien pueden con todo.
Ha sido una temporadita triste y dura, pero necesaria para volver a ver colores aunque los días estén grises.
He leído vuestros comentarios, vuestros emails y he contestado llamadas; gracias, me sentí acompañada y querida cuando no me quería mucho a mí misma.
No me arrepiento de nada de lo vivido, tuve mucho y se me esfumó en poco tiempo, pero tuve mucho y eso no me lo quita nadie.
Sigo queriendo querer, no me retiro del mundanal ruido, sólo espero saber resguardarme un poquitín mejor, nada más que eso.
O ni siquiera eso, la vida me ha ido muy bien sin resguardarme, habrá que volver a llenar la piscina de agua y tirarse de nuevo de cabeza.
Ya lo dice el refrán (oido los refranes, por cierto): "Nunca llovió que no escampara". Y a pesar del invierno tan pasado por agua, empiezo a vislumbrar la cercanía de la primavera.
Gracias por andar por ahí. La barricada sigue en pie.

martes, enero 26

No me encuentro bien

Quizá por eso fue mi entrada anterior. Es cierto que me encuentro cansada, que no me sale bien mi vida personal, que lo profesional me está estresando porque mi cerebro no está para trabajar. Tenemos, al menos yo así me tomo mi propio pulso, tres C; cabeza, corazón y coño. Pues bien, a día de hoy, tengo la cabeza como una centrifugadora, el corazón jodido y angustiado y el coño añorante de sus caricias.
No me encuentro bien, realmente no me encuentro bien. Por eso, me prometo no volver a escribir en el blog hasta que se me pase un poco esto, que no es cuestión de hacer un drama-blog.

sábado, enero 23

Me jubilo

Estoy cansada, quiero jubilarme. Que si para acá, que si para allá, que si mira esto, que si lee aquello, que si prepara lo de allí, que si dale un repaso a lo de aquí.
Ahora voy, ahora vengo, ahora sí, ahora no, ahora al coche, ahora a la carrera, ahora tecleo, ahora leo, ahora resumo y ahora me invento.
Estoy cansada, quiero la jubilación.


domingo, enero 17

Grandes pilladas de la historia

Hace tiempo ya que me apetecía escribir sobre las grandes pilladas que hemos sufrido cuando estábamos en plena onda expansiva de nuestro amor hacia otra. Se me ocurrió por un comentario de Candela (que ahora está de reposo blogueril) en el que ella escribía sobre un pastor y sus ovejas; os he de confesar que yo visualicé inmediatamente un coche en medio de un sembrado, dos mujeres dentro, jadeos y suspiros, sudores varios y un pastor muy arrugado con sus ovejas asomado a la ventanilla del copiloto.
Pues bien, paso a contaros una de mis mayores pilladas (ha habido alguna más, es cierto):
Ya en un post anterior mío conté mi primera vez, pues fue en la primera vez, vamos que me llevé todo los sustos a la vez, los agradables y los desagradables, qué precoz. Si os acordáis de mi primera vez, tendréis en la cabeza que era en un apartamento minúsculo. Bueno, pues en aquellos 30 metros de apartamento, recibí la visita de dos de mis hermanas; así que nos juntamos mi pionera, mi dos hermanas y yo, amontonadas como pudimos. Como había, ciertamente, poca intimidad, mi pionera y yo nos lo montábamos donde podíamos y como podíamos, o sea, a o toda prisa en plan aquí te pillo aquí te remato.
Pues bien, mi pionera tenía una herida en el labio (de la boca, y no me preguntéis por qué tenía esa herida) y se fue a curar a la cocina, yo dije bien en alto para que lo oyeran mi hermanas: "Espera, maja, que te ayudo yo a curarte" y entré dispuesta a "ayudar".
Cuando salí de la cocina, noté que mis hermanas me miraban raro, con cara de susto más bien y una de ellas alargando su dedo, cual ET, me preguntó "¿Qué tienes en la boca?". Corrí despavorida al baño a mirarme y...todos los labios embadurnados de mercrominaaaaaaaaaaa, rojos cual Carmen de Mairena, que me llegaba hasta las narices.
Fui digna, me lavé, aparecí por el salón, me senté a ver la tele y nunca hablé de ello, ni con mi pionera, ni con mis hermanas.
Todavía me pongo colorada.