lunes, septiembre 28
¡Compártelo!
domingo, septiembre 20
El CBF estrena sede
lunes, septiembre 14
Sujetadores
martes, septiembre 8
Pero...¿de qué vas?
miércoles, septiembre 2
Mucho me gustan las mujeres
lunes, agosto 31
Preparada, listaaaaa y mañana...yaaaaaaa
lunes, agosto 24
A todo lujo y "alcanfor"
¿Para ser mejor????? ¿mejor persona? ¿mejor profesional? ¿mejor mujer????? Oh, my god, no puede ser verdad lo que estoy leyendo, que ahora hay que hacer dieta hasta para ser mejor en la vida, que menos dejarnos comer en paz hay de todo, noooooooooo. Claro que el segundo anuncio no le iba a la zaga:
Pues eso mismos, maja, sobre todo para ir a la playa llena pedriscos a la que va Mármara, y para ir a clase también, que en el insti se va de lo más cómoda, no te jode. Y ano puede haber nada peor ¿no?:
jueves, agosto 20
La mierda del facebook
martes, agosto 18
Mármara
domingo, agosto 16
Ay, la tele
Pasamos el día bañándonos en agua helada y dándonos masajes de espalda debajo del salto. Pues bien, llega la noche y las llevo de sidrería (como debe ser), entramos en una de las mejores de esta ciudad y comprobamos que tiene cuatro televisiones enormes, cada una en un comedor. Nos sentamos en el comedor de no fumadoras, en ese momento no había nadie y yo, muy educada (que cuando quiero hasta sé serlo), me dirijo al agradable camarero y se produce el siguiente diálogo:
- Perdona, mientras no haya más gente en el comedor podrías apagar la tele, es que el niño se queda colgado de la pantalla y además nos molesta un poco ¿podría ser?
- Pues no.
- ¿NOOOOO? ¿No puedes quitar la tele, por favor?
- Pues no, además ¿qué importa si el niño ve algo de tele?
Como era ya tarde, decidimos quedarnos a cenar allí, pero es la última vez que entro y menos que llevo a alguien. Todavía estoy ojiplática.
miércoles, agosto 12
Qué mundo
miércoles, agosto 5
Desaparecer, pero ya
viernes, julio 31
Cuando la bollosfera se hace realidad
miércoles, julio 22
Todo bien y con mucha gente
viernes, julio 3
Te miro y sé que nos vamos de viaje
lunes, junio 22
Va por vosotras, mujeres iraníes
Madrid-Amsterdam-Teherán. Hace dos años, emprendía viaje hacia Irán para entrevistar a Mahmud Ahmadineyad. Iba a ser una entrevista grabada para emitir en TVE una semana más tarde. Pese a todas las advertencias que nos habían hecho sobre la indumentaria femenina, en Amsterdam el avión se llenó de hombres y mujeres tan occidentalizados como nosotros. Pantalones vaqueros, camisas, camisetas, zapatos de tacón, bolsos y gafas de sol a la moda... Hasta que una voz nos anunció que estábamos a punto de aterrizar en Teherán. Un fru-fru sostenido me obligó a levantarme y mirar hacia atrás: un mar de cabezas cubiertas con pañuelo se extendió ante mí, y me acordé de las advertencias de nuestro embajador. Yo misma me cubrí la cabeza y me puse la gabardina con la medida que recomendada. Y así, vestida de mujer iraní, crucé la frontera. Una vez dentro del país, vimos cómo las mujeres, muy presentes en la vida pública –los ministerios están llenos de funcionarias y en la universidad ellas son el 65% de los estudiantes–,trataban de sortear las leyes y respirar un poco en una primavera que empezaba a ser asfixiante. Pero también vimos cómo detenían a las que se dejaban caer el pañuelo sobre los hombros, o marcaban demasiado la figura. Con ser duro, no era lo peor: su vida en términos jurídicos vale la mitad que la de un hombre. Literalmente, hacen falta dos mujeres para compensar la declaración de un hombre.Finalmente, la entrevista con Mahmud Ahmadineyad se hizo en directo en el palacio de la presidencia. El contacto fue profesional, estricto, escueto. Le pregunté por las mujeres, por las detenciones, por la igualdad. Me respondió con las cifras de las universitarias y su presencia en el ámbito público, sin moverse ni un milímetro de la propaganda oficial.Estos días, cuando veo las manifestaciones en Teherán, me acuerdo de aquellas universitarias, preparadísimas para a asumir cualquier liderazgo social o político y condenadas a una vida secundaria. Ninguna sociedad sobrevive a la negación de su 50%. Es cuestión de tiempo.






















