martes, enero 27

Pobreza lésbica

Tengo que contarlo porque todavía estoy a carcajada limpia cada vez que me acuerdo. Esta tarde, después de mis clases del insti tenía que viajar dos horas para dar una charla de dos horas y media y volver a casa. Vamos que un palizón del quince. Bien, pues resulta que en medio de la charla, que digo yo que sería el cansancio, me pongo a hablar sobre unas cuestiones de competencia lingüística y en vez de "pobreza léxica" digo "pobreza lésbica". No me di cuenta y seguí, a pesar de ciertas sonrisas y de una chica con la cara colorada como un tomate (que le debió de dar hasta vergüenza ajena). Sigo la charla y digo de nuevo "pobreza lésbica", así hasta que a la cuarta vez me doy cuenta de lo que llevo diciendo un rato largo.
Menos mal que no me corto ni con un cristal y que no me pongo colorada aunque esté pasando una vergüenza de morirme. Ni corta ni perezosa (es un decir, porque hoy algo corta andaba yo, que no perezosa), me salió del alma decir: "Bueno, se me ha colado un lésbica por ahí, pero eso es tema de otra charla, que hoy hablamos de bilbiotecas; otro día vuelvo y os cuento el tema de la pobreza lésbica, que no es bueno mezclar temas".
Y seguí tan ancha. Ahora eso sí, en el viaje de vuelta casi me da un jamacuco de la risa, y por cierto ¿en qué estaría yo pensando para decir eso? Ayyyyyyyyyyyyyyyy.

sábado, enero 17

Ni jarta gaseosa

Al leer mi post hoy al levantarme, me di cuenta de lo mal que me había explicado ayer. De ahí que ahora, me proponga explicarme mejor.
No es que yo quiera ser una mujer objeto, ajustada a los estándares de belleza de una sociedad patriarcal y androcéntrica en la que la tortura es parte de la sofisticación femenina, en absoluto.
Simplemente, quise buscar el concepto más alejado de "sencillez", o de "simpleza", depende de cómo se mire; y quise buscarlo porque el viernes me riñeron dos veces en el insti y no comprendí ninguna de las dos llamadas de atención. a veces, veo que las cosas son muy sencillas y que, sin embargo, se complican sin ningún sentido. Así que llegué a casa con la sensación de que mi supuesta sencilleza debía estar muy cerca de la simpleza y que por eso no entiendo las sofisticadas normas de un centro educativo.
Porque ¿es normal que si al tocar el timbre de terminar la clase me hacen preguntas, yo les deje con la palabra en la boca porque tengo otra clase o porque ya está esperando la siguiente profe en la puerta? ¿de verdad tengo que echar a correr a toque de timbre cuando una madre me está hablando de lo que ocurre en su casa y que afecta a mi alumno? ¿es tan grave que mi horario pueda ser algo flexible en ciertos casos? ¿no es más importante que el alumnado estaba enganchado con un tema y quería seguir con ello?
En fin, que he cambiado la foto, ya no quiero ser la señora del otro post, ahora me veo más bien como el gochín (cerdo) del dibujo: muy simple, haciendo equilibrios con la legalidad...y muy aprovechable, jajajaaa.

viernes, enero 16

Sofisticada

1. adj. Falta de naturalidad, afectadamente refinada.
2. adj. Elegante, refinada.
3. adj. Dicho de un sistema o de un mecanismo: Técnicamente complejo o avanzado.
Si hay algo que me define, creo, es la falta de sofisticación. En muchas ocasiones, digo que soy más simple que el rabo de un cerdo, pero hay días en los que hasta el rabo del cerdo me parece sofisticado para mí.
A pesar de ser profe de secundaria, soy muy primaria, busco difrutes sencillos, soy feliz descansando, procuro comer cuando tengo hambre y dormir cuando tengo sueño y mi horario lo permite, me salto normas y reglas e, incluso, a veces, soy algo ilegal.
Voy a mi bola, a lo mío y tanto es así que puedo ir para clase en mitad del recreo porque se me ha ocurrido que tengo que decirles algo urgentemente, sin esperar a que los timbres y la sociedad me marquen cuándo tengo que hablar con mi alumnado. Y prefiero llegar tardísimo a la clase siguiente porque estoy escuchando a una madre, que cortar lo que me dice porque tengo que cumplir las normas del centro.
Y todo esto me hace parecer original, pero no sofisticada. Creo que quiero ser sofisticada, muy sofisticada ¿o no?
Bueno, que quiero ser como la de la foto que os pongo, pero para mi desgracia ahora ya ni siquiera fumo, no tengo remedio, la sofisticación no es lo mío, seguiré como el rabo de un cerdo.

martes, enero 13

Va por Morgana


Va por ti, compañera, esa plaza es tuya. Un beso Morganita.

miércoles, enero 7

P... despertador

Mañana sonará y lo voy a odiar con todas mis fuerzas, luego, como a la media hora ya se me pasa el cabreo y empiezo a estar contenta por ver algunas compis, no muchas porque la gente es triste, y por escuchar a la chavalería contarme sus cuitas.
Pero ahora, pensando en mañana, sólo visualizo ese maldito despertador que suena como el mugido de una vaca.
Mañana será otro día, el primero de clase de este año, un año que se presenta sorprendente, como poco.
Así que os dejo con un cuentín, para que se haga el día más llevadero:


Había una vez una muchacha que le preguntó a un chico si se quería casar con ella. El chico dijo 'no'.Y la muchacha vivió feliz para siempre. Sin lavar para otro, sin cocinar para más gente, sin planchar para nadie, saliendo con sus amigas, tirándose al que le daba la gana, gastando su dinero en sí misma y sin trabajar para ninguno. FIN

domingo, diciembre 28

Balance

Me encanta hacer balance de los proyectos, de los viajes, de las temporadas, de todo. Tengo un gen que todo lo evalúa y, sobre todo, me enriquece pensar cómo fueron las cosas para repetir lo que me hizo feliz y cambiar lo que me fue mal.
Hoy es buen momento, aunque sea el día de las bromas, para hacer mi balance de 2008, que fue un año raro, raro, raro. Voy a ponerlo de colorines, que me presta más:
- Profesionalmente fue una montaña rusa, conocí lo peor y triunfé como nunca, todo junto. Supe lo que era ir al trabajo odiándolo y eso se me quedó grabado a fuego. Conocí la dictadura en el curre y el poder de la jerarquía, la politicada que se mueve en los despachos y la cobardía de quienes agachan la cabeza ante la injusticia.
- En mi materia me hice un hueco importante que ahora me toca seguir alimentando. Tuve en muchos momentos la adrenalina a tope y me salió bien todo lo que emprendí, me arriesgué y gané. Me exprimí el cerebro y salió alguna publicación.
- Con mis amigas, cada vez mejor, cada vez más protegida del mundanal ruido, cada vez más acurrucada en sus ángulos, cada vez más abrazada y más bienvenida en mis continuas idas y venidas.
- El amor, ayyyyy, el amor. Tengo a quien quiero, después de largas y duras conversaciones tengo una relación bonita que no me impide hacer nada de lo que hago y que me llena cuando estamos juntas. Cuando no estamos juntas, pues eso: no estamos juntas, joer.
- Ha sido mi primer año completo sin mi madre...qué duro se me hace, cuánto la echo de menos, cuánto la he necesitado para charlar y para que me rascara la espalda, cuánto la he visualizado, sin quererlo, en sus últimos momentos, cuánto la necesito todavía, cuánto la extraño y cuánto la lloro.
- Y el notición del año: volví a ser profe y volví a ser feliz entre adolescentes.

En conclusión: fue un año muy bueno, en el que aprendí mucho, en el que me centré y ocnseguí las cosas que me propuse, en el que aprecié todo el cariño que se me dio y todo lo que recibí, en el que supe que las amistades y la familia están ahí para abrazarme, en el que viajé y conocí sitios y gente extraordinaria, en el que me reí a carcajadas y en el que lloré relajadamente. Muy buen año, no me puedo quejar de nada, todo me trajo algún aprendizaje y todo estuvo ahí para algo. Ahora, sólo me queda pedir al 2009: "que me quede como estoy" (quizá un poco más alta, tal vez). Ah, y el Sporting subió a primera, por la diosa, qué más puedo pedir.



martes, diciembre 23

El meme más difícil del mundo

Querida (querida por decir algo, porque después de lo de los patucos, estoy que vivo sin vivir en mí) Farala, no sé si tirarme al tren o al maquinista (al tren, al tren) por este meme tan difícil que me planteas. Tengo que confesar que lo mío no es la música, nunca me sé una letra de ninguna canción, no recuerdo ni un acorde...vamos que tengo una oreja enfrente de la otra porque así estoy hecha, no porque las use. Así que, aquí estoy, sin saber qué poner, ni qué artista elegir. Veo en otros blogs que han hecho este meme que eligen artistas muy modernas, muy a la última, muy en la onda guay, muy...ya tengo la míaaaaaaaa: MARI TRINIIIIII. Ay, qué peso me he quitado de encima. Allá voy, a cumplir este desafío:
I- Poner una foto mía (¿más? joer, voy a ser más conocida que la chata de Infiesto):

II. escoger una banda/artista: Mari Trini, Mari Trini, Mari Triniiiii.

Responder a las siguientes preguntas sólo con letras de las canciones de la banda/artista escogidos:
3.1. ¿es hombre o mujer? mujer
3.2. Descríbete: “Yo no soy esa que tú te imaginas, una señorita tranquila y sencilla.”
3.3. ¿qué piensa la gente de ti? “Soy un caso perdido desde que nací
3.4. ¿cómo describes tu última relación? “Cuando la lluvia cae se funde el hielo y cuando me acaricias se quema el fuego ”
3.5. Describe el estado actual de tu relación con tu pareja o pretendiente “Te amaré, te amo y te querré, a pesar de nuestra situación”

3.6. ¿dónde te gustaría estar ahora? “en las noches clandestinas, se ve con más claridad”
3.7. ¿qué piensas respecto al amor?: “Amores se van marchando como las olas del mar, amores los tienen todos, pero quién los sabe cuidar ”
3.8. ¿cómo es tu vida? “A mi aire me muevo, a nadie obedezco, me gusto así”
3.9. qué pedirías si pudieras tener sólo un deseo “No, amigo, no, en mi vida no te metas, no, cada uno en su rincón, yo soy así y soy feliz”
3.10. escribe una frase sabia: “Desterraremos las leyes de quien dictó no pensar.”
IV. escoge a 4 personas para responder al desafío, y avísales: como no sé quiénes están "nominadas", dejo que quien quiera recoja el desafío.


(Coño, qué difícil me resultó)

miércoles, diciembre 17

Hace treinta años

Todos estos días hemos estado oyendo hablar de los 30 años de la Constitución y, no sé por qué, hoy me dio por pensar en quién era yo hace treinta años. Me miré a través del tiempo, con cariño, y vi el germen de lo que hoy soy. Creo que he mirado para atrás porque me asusta un poco lo que tengo por delante, quizá el vértigo que siento por todo lo que me está pasando profesionalmente ha hecho que busque en el pasado algo a qué aferrarme. No lo sé, pero me apetece compartir con vosotras a la Marcela adolescente.

- Era un bicho, no paraba quieta y me expulsaban de clase porque era imposible tenerme sentarda seis horas seguidas. Por eso ahora entiendo tan bien a la gente inquieta que se aburre.
- Estaba empezando mi andadura en una de las cosas más importantes que he hecho: jugar a hockey hierba, y era buena metiendo goles, muy buena y muy rápida; llegué a estar en alguna concentración con la selección.
- Quería escaparme de casa o ser hija única, eran las dos opciones que veía para liberarme.
- Era una contestona, no me quedaba con la primera respuesta que me daban, dialécticamente era una toca narices (creo que lo sigo siendo).
- Un chico me "pidió de salir", acepté, me dio un beso en la boca, me dio asco, me pregunté "¿seré lesbiana?", pero se me olvidó responder porque me encontré con las amigas. Respondí al cabo de unos años y fue en afirmativo.
- No estudiaba casi nada, y mi madre me amenazaba todos los días, pero luego le entraba la risa con mis payasadas.
- Dí mi primera charla por culpa de la mejor profesora que he tenido nunca, que me castigó a dar una charla el 8 de marzo de 1979 sobre la igualdad de las mujeres, en el salón de actos del insti y para todo el alumnado. Creí que me moría, pero lo hice. Desde entonces no he parado.
- Era delgada, muy delgada (ay, cómo pasa el tiempo), y muy guapa (eso sigo siéndolo, ajjajaa).
- Mi madre era joven, dinámica, seria, austera, exigente, poco cariñosa, intransigente...yo la adoraba.

lunes, diciembre 8

Miro hacia adentro

Hace un día terrible, llueve incesantemente, hay rachas de viento que muestran la inutilidad de los paraguas, el frío se te mete por todas las rendijas y todos los huesos, la humedad te canta que estás mayor y el color gris lo inunda todo.
Entonces, miro hacia dentro, disfruto del calor de la calefacción, me meto en una cama amplia y limpia, con olor a lavanda que es el que más me gusta, me hago un ovillo para que una mujer que está al lado me abrace, me dejo mecer mientras escucho su voz cálida y familiar, me duermo plácidamente como una niña pequeña, gozo del contacto con un cuerpo que amo y...soy consciente de lo privilegiada y feliz que soy.

domingo, noviembre 30

Entre mujeres

Entre mujeres soy feliz, me encuentro cómoda, en mi espacio, con mi gente. Entre las mujeres con las que suelo relacionarme soy verdaderamente yo, M. Y esta semana ha sido especialmente prodigiosa en encontrarme en mi sitio.

Primero el miércoles, fui al cine a ver la película amadrinada por Las Comadres de Gijón y fuimos cinco mujeres de armas tomar en el coche, incluida Marmarita. Una gozada de charlas y cariño.

El viernes, Congreso de Abogadas en Oviedo, y yo como ponente (¿imponente? ¿cañón sin colorado?), me sale bien, no voy a nega que en realidad me salió especialmente bien, muchas risas, mucha charla, muchas desconocidas que de repente hablan conmigo, muchas mujeres en la cena, en los cafés...y copas con mis amigas de siempre. Viernes noche, reencuentro con "mis chicas" en la Santa, un morreo que me cayó gratuitamente y fue recibido con mucha juerga, por fin vi a Winnie, charlé con Emma, me reí con Yolanda y di una ojeada al local por si algo se me escapaba.

Sábado de catarro y anginas. Se me pasan todos los males al quedar con una mujer muy especial. En principio era una visita de cortesía, casi un compormiso para mí, una conocida del trabajo, una compañera de la formación de profes en Euskadi. Pero nada más vernos de nuevo (habíamos coincidido dos veces antes), encajamos a la perfección y nos pasamos una tarde maravillosa, me encantó estar con ella, qué interesante, qué guapa, qué sonriente, qué voz...qué ganas de besarla.

Hoy, domingo, en casa ¿sola? Noooo, en el blog, con todas vosotras, de nuevo con "mis" mujeres, de nuevo en mi sitio, otro día más de una maravillosa semana de féminas y una vez más orgullosa de ser mujer feminista y de querer besaros a todas.

domingo, noviembre 23

Correcciones

Cualquiera que se dedique a esto de la enseñanza estará de acuerdo conmigo en que no hay nada más aburrido que corregir. Todo casi igual, hora tras hora, que si la ortografía, que si el contenido, que si la presentación, que si lo que repetí mil veces aún está mal, que si me duermo encima de los trabajos y exámenes, que si...
Que sí, que de vez en cuando surge algo que te hace reír y te vuelve a congraciar con esta labor de corrección. Y en esas estoy ahora mismo, con la carcajada puesta por lo que acabo de encontrar en un examen de 1º de Bachillerato. La cuestión era que definieran las vocales en castellano según su modo y punto de articulación, pues bien, en vez de decir que una de las vocales es cerrada con punto de articulación posterior, ha puesto: "la vocal se hace con la boca cerrada y el punto de articulación exterior". Y yo me lo acabo de imaginar, intentando hacer una vocal con la boca cerrada y con la lengua buscando un punto exterior, más o menos, como la foto...pero con la lengua fuera.

miércoles, noviembre 19

Tristeza, rabia, impotencia...

...y más, mucho más es lo que siento dentro; tanto que llevo todo el día ahogándome, todo el día conteniendo unas lágrimas que, ahora, tienen permiso para salir, ahora que ya estoy en casa, ahora que ya estoy conmigo misma. También salieron hoy, con él, en la sala de atención a las familias, en una conversación tan dura que me hacen más consciente aún de qué difícil es ser profe.
Estoy triste, muy triste; la rabia me come, porque es una injusticia tan grande, una situación tan tremendamente jodida, que no tengo palabras para sacar afuera toda la impotencia que se me junta dentro.
No me da la gana de admitir que una alumna de mi tutoría tiene un linfoma. No quiero, me niego, no lo voy a permitir. Nunca olvidaré la cara de ese padre cuando me lo decía.

domingo, noviembre 16

Cena con Marmarita y M.

Aunque ya Mármara contó en su blog la cena del otro día, no he podido resistirme a dar mi versión de los hechos, al menos de lo que me acuerdo que sucedió entre carcajada y carcajada.
Llegué, como siempre, bastante antes de la hora convenida y nadie respondía en casa de Marmarita, no se oía nada en la oscuridad de la noche, ni un susurro, ni un ronquido, ni un ladrido...vamos que no había nadie. Encontré a Marmarita y a M. con los peludos paseando por la calle, dirección a una impresionante cena que yo ya pensaba hecha (qué ingenua).
Llegamos a la casa en cuestión (yo por dos veces en la misma noche) y al entrar nos sorprende Marmarita diciendo que no hay nada hecho. Y nos lo dice con toda la tranquilidad del mundo, sin movérsele ni un pelo (de la cabeza, que es lo único a la vista). Ante tal falta de hospitalidad, M y yo decidimos al unísono despanzurriarnos en el sofá y "exigir" una cena digna a la voz de "ya".
Marmarita se puso el traje de faena y M y yo empezamos a rajar de lo lindo, y que si jajaja, y que si jejeje y que si te acuerdas y que si anda que tú, pues tú vamos que...
Al poco, ya teníamos una cena de rechupete, no repito el menú porque ya la gran cocinera lo puso. Y un poco de lechuga, un comentario de mi azarosa vida, unos spaguettis, una anécdota de Mármara, un buchito de agua, un comentario de M...una cena perfecta.
Pero no, algo tenía que salir mal, algo tenía que interponerse en nuestra preciosa amistad, algo tenía que dar al traste con el buen rollo reinante...un atentado en toda regla: Mármara, sabiendo mi horror ante las guindillas, dejó (creo que a posta) las tres guindillas repartidas por los platos. Ayyyyy, qué miedito cada vez que llevaba el tenedor a la boca, que si me como una no me bajan de la lámpara en toda la nocheeeee. Pero Dios es bueno y está de mi parte (creo que la de reli ya está abduciéndome, socorro), y todas las guindillas asquerosas estaban en el plato de la propia cocinera-terrorista.
Después de comer, pasamos al saloncito con el café y eran tales las carcajadas a gritos que dimos que hasta los perros se fueron para otra habitación. Y es que estuvimos hasta casi la una de la mañana con ocurrencia va y ocurrencia viene, nos reimos de todo y también de nosotras mismas, como debe ser. Y es cierto, como dice Mármara que dimos un repasito a la bollosfera, pero ese es un tema top secret (pero qué risas, ajajjaaa).
Y bueno, queridas, esta es la crónica de una cena de amigas que hacía mucho que no se veían por culpa de sus muchas ocupaciones (que no fue sólo culpa mía, joer) y que se demostraron, una vez más, que cuando algo une a la gente es muy fácil recuperarlo en cualquier momento.

PD: no encontré foto mía, pero sí de Mármara y M.

martes, noviembre 11

Lección recibida

He de confesar que esta semana he recibido una lección que me merecí. Voy por partes.
Como todas sabéis, doy clase en un instituto público; por si alguien aún lo dudaba, soy atea hasta la médula, anticlerical y en contra de la asignatura de religión en la escuela pública. Y además, estoy totalmente en contra de que se dé dinero público a los chiringuitos de la enseñanza que se montó la iglesia hace ya muchos años (no a la enseñanza concertada).
Bien, pues con todos estos antecedentes, he de decir que al conocer a la profe de religión de mi instituto ni siquiera me acerqué a ella, la saludaba como a todo el mundo, pero no me atraía en absoluto conversar con ella. La prejuzgué basándome en mi rechazo a su asignatura.
Pues hete aquí, que se me acerca ayer para comentarme que le pareció muy bien mi intervención en el claustro sobre la educación en igualdad, que ella es teóloga feminista, que antes el feminismo que la religión, que tiene escrito el capítulo de un libro sobre las beguinas y que les gustaría que lo leyera yo para comentarlo después, que ella lleva muchos años luchando por la igualdad dentro de la iglesia católica, que está en contacto con la asociación de Católicas por el Derecho a Decidir y que admira mi valor para hablar en público sabiendo el rechazo que iba a desencadenar.
Olé, olé y olé por la paisana de religión. Estoy leyendo el texto que me dejó y me tiene enganchada con el tema de las beguinas, qué bien escrito, qué interesante y cuánto tengo que aprender de esa mujer. Me está al pelo, por prejuzgar, por caer en lo que siempre critico, por gilipollas integral y por cerrada de mollera. Aprende, Marcelilla, aprende y, a partir de hoy, compensa a esa mujer por el desprecio con que la trataste, aunque ella nunca fuera consciente.
Lección aprendida y bien aprendida, gracias profe de religión.

jueves, noviembre 6

Vaya con el sueño

Siempre me pasa igual: a las cuatro de la tarde me muero de sueño, pero no puedo dormir porque tengo algo que hacer. A las ocho de la tarde, se me caen los ojos, pero no me voy a la cama porque es muy pronto y porque estoy terminando algo. A las nueve y media me digo: "marcelilla, maja, a la cama, que así mañana estarás despejada", pero algo me llama la atención, o me pongo a visitar mis blogs preferidos y a charlar con vosotras un poco mediante los comentarios, o me quedo mirando la tele, o echo una partida en el ordenador, o... vamos que cuando me quiero dar cuenta, es la una menos cuarto de la noche.
Noooo, mañana otro día de sueño. Y la culpa la tenéis vosotras, que me enrolláis con vuestros mensajes en los blogs y no me dejáis dormir. Quiero que sepáis que me quitáis el sueño, queridas.

PD: repito, después de mucho tiempo, cuadro, pero es que me gusta mucho y se llama "EL sueño".

sábado, noviembre 1

De todo un poco, que ando con prisa

Voy con prisa, sí, hace muchos días que voy con prisa, es más, hace casi dos meses que no sé lo que es no andar con prisas...mentiraaaaaa. Tengo tanto que hacer que ya no me doy ni prisa, por eso, quiero escribir varias cosas que me pasan, pero las pongo así todas seguidas porque no me da la cabeza ya para un post bien redactado. Ahí va, es como una tienda de todo a 100, revuelto, sin sentido y, posiblemente, sin uso posible:
- Fui a Navarra, volví, fui a Vitoria, volví, fui a Burgos, volví, fui a Orense, volví...voy a Vitoria de nuevo, espero volver bien.
- Soy feliz en el trabajo, pero acepto más de lo que es saludable.
- Cuando doy charlas me sube la adrenalina al máximo, luego me desmorono de cansancio.
- Aprendo mucho de mi alumnado y, sobre todo, me río mucho, pero mucho con sus cosas.
- Lo que más me jode del alumnado es lo ruidoso que es en los pasillos, son unos gritos que me molestan muchísimo.
- Acaba de salir una publicación en la que colaboré, saldrá ahora una publicación casi mía al completo y estoy feliz con los resultados.
- Hoy, día 1 de noviembre, llevo mal el recuerdo de mi madre, hace ya una temporada que no soy capaz de ver su cara sonriente, sino su cuerpo enchufado a las máquinas y ya sin alma. No sé qué hacer para solucionar esto, no quiero seguir viendo a mi madre así, me produce tanto daño que no soy capaz ni de hablar con mi padre. Quiero recuperar a mi madre, a la mujer fuerte que me reñía por mis bromas y que me rascaba la espalda. No quiero verla humillada por los médicos, llena de tubos y sin mirarme cuando la peinaba.
- Algún día de estos estaría bien poder descansar un poco.

sábado, octubre 25

Armarios metafóricos

Toda la tarde de ayer y la mañana de hoy me las he pasado con un hombre...nooooo, no, no me ha dado una fiebre hetero ni nada parecido, simplemente he tenido en casa al hombre que me estaba poniendo puertas nuevas al armario empotrado de mi habitación.
Hace ya mucho tiempo que había quitado las horrorosas puertas que tenía el armario cuando compré la casa, unos enormes espejos que me asustaban todas las mañanas cuando me levantaba y que, además, por las noches reflejaban las luces de la calle y me daban mal rollo.
Es decir, que hace mucho que mi armario lucía camisas y jerseys al aire, sin importarme un pimiento quién lo viera y en qué circunstancia ( o sea, tú estás abrazada muy acarameladita en la cama y, de repente, tu chica de ese momento se queda absorta en el armario: "Ay, marce, qué camisa más guay esa de color verde ¿me la dejarás, maja?").
Y mientras el buen hombre trabajaba (era bueno, porque al barrer se llevó más mierda de la que tiró él y no se inmutó ni nada, muy bueno, sí señor), a mí me dio por pensar que quizá cuando salí del armario lo hice tan a lo bruto que rompí las puertas y que luego necesité un tiempo para airear el armario de mi vida, para que entrara luz, para que el aire se convirtiera en respirable, para que se fueran las telarañas de años anteriores...y pensé que, ahora, a día de hoy, ponía puertas nuevas, renovaba mi bollería porque ya puedo cerrar alguna puerta, porque ya no me da claustrofobia cerrar mi armario, porque ya sólo queda dentro mi ropa, yo ya salí y estoy libre.

Pd: el detalle de la escalera le da un toque chic a mi casa, jajajajaaaa. Al fondo, mi sitio de estudio y ordenador.

viernes, octubre 24

Asturias republicana, ya

No puedo evitarlo, ante tanta foto principesca, tanto monárquico por la calle y tanta fanfarria borbónica: ¡¡¡VIVA LA REPÚBLICA, COÑO!!!

viernes, octubre 17

La primera en llegar

Todas las mañanas soy la primera que entra por el instituto, después del conserje. Siempre ha sido una costumbre mía llegar muy pronto, para que me dé tiempo a despertar bien antes de empezar a dar una clase y para prepararme con tiempo para llevar la energía y la marcha que mi alumnado merece.
Cuando llego el insti está vacío, enciendo la luz del pasillo de la sala de profesorado, miro si tengo guardia, enciendo el pasillo del primer piso, entro al departamento de lengua e, invariablemente, hago café y enciendo el ordenador. Hasta enero no tendremos cafetería, así que en el departamento de lengua hemos montado una mini cafetería muy coqueta.
Cuando ya empieza a salir el primer café y se llena de "olor de hogar" aquello, miro mis emails y me relajo. Tomó un café rápido justo cuando toca el timbre de entrar, el pasillo se llena de voces, entran a raudales por todos lados y el griterío me demuestra, todos los días, que están vivos y vivas.
Salgo en dirección al aula que me toque, me encuentro con la(paisana) de EF en el pasillo, le sonrío, me sonríe, me dice una tontería y se me hace el culo gaseosa. Qué bonita es la docencia.


domingo, octubre 12

La paisana de lengua

En Asturias, a toda persona que consideramos "mayor" la llamamos, coloquialmente, "la paisana, el paisano"; no es algo despectivo, pero tampoco es un piropo, vamos que yo no le llamaría "paisana" a una amiga, por ejemplo. De hecho, es algo totalmente extendido en los institutos el que alumnado hable de "la paisana de mate, el paisano de ciencias, etc." Y como esto es algo que tengo asumido desde que empecé en la enseñanza a los veinteséis añitos, pues he decidido y así se lo he comunicado a mi alumnado que el email al que deben mandarme parte de los trabajos de clase se llame "lapaisanadelengua". Así empecé este año mis clases, con risas en clase. Y así espero terminarlo.
Tengo que reconocer que tengo suerte en los instis en los que he estado, son ya dieciocho años en la profesión, este es mi décimo tercero como profe, y siempre he tenido alumnado al que no me resultó difícil motivar. Sigo viendo que sea el año que sea, la adolescencia siempre busca lo mismo: que miremos para ell@s y que les escuchemos, que les demos la palabra y que respetemos sus posicionamientos. En cuanto les das la cancha suficiente, todo fluye de manera natural y la convivencia en clase tiene, entonces, los altibajos propios de la vida, pero no es traumática. No estoy dando lecciones de nada, sólo estoy apuntando lo que me ha ocurrido a mí en el aula durante todos estos años.
Después de séis fuera de clase, pensé que me resultaría más difícil la entrada, pero no ha sido así, ya estoy en el insti como si fuera mi casa, he montado una mini-cafetería en el departamento, tengo gente con la que salir a tomar algo y con quienes charlar, con el alumnado me río mucho y el temario está controlado ¿alguien da más? Porque si alguien da más, me apunto, pero algo sí que he aprendido: "me siento en mi sitio siendo profe".
Y encima el instituto está rodeado de verde y por sus ventanas se ve el horizonte y preciosos paisajes, si es que todo me sale bien, joer.