viernes, octubre 10

Prometo post de fin de semana

Jajaaaaa, casi me he visto obligada a escribir este post provisional, a toda leche, desde el insti, entre clase y guardia de pasillo (joer, cómo suena eso).
Estoy bien, es más, estoy muy feliz porque algunos de mis proyectos se están cumpliendo mejor de lo que esperaba.
Lo que ha pasado es que estos días tuve que ir de viaje para unas cuestiones de trabajo muy importantes y eso me llevó, también, mucha preparación anterior; eso sí, todo amenizado por vuestros comentarios a mi foto, que me subieron la autoestima todavía más.
Eso sí, os aseguro que el próximo post tratará de una crónica sobre cuestiones laborales, y tienen que aparecer mis chicos y chicas de clase porque estoy aprendiendo mucho.
Un besito, Farala me reí a carcajadas con tus respuestas y me has abocado a este post, ajajjaaa. Chicas, vuelvo en un par de días (y ahora quién soy???? Marcela o M????)

domingo, septiembre 28

Aviso para navegantas

Este post es un mensaje cifrado (bueno, no muy cifrado...más bien nada, pero quedaba bien ponerlo), que se autodestruirá el día señalado a la hora convenida.
El martes, día 30 de septiembre, a las 20:00 hora española, será colgada en este mensaje Marcela...o sea, la foto de Marcela, no ella misma. Eso sí, la foto desaparecerá del blog el mismo día, dos horas después, a las 22:00, hora española de la Península (joer, hay que decirlo todo, oye, que se me escapaban las canarias).
Quien la vea, que se atenga a las consecuencias, las autoridades sanitarias advierten que verla puede ser perjudicial para su salud.
Quien no la vea, que no se me queje, que hubiera llegado a tiempo. Os recuerdo (tendré que acordarme yo, que como se me olvide con el despiste que arrastro siempre): martes, 30 de septiembre de 2008, a las 20:00, hora española peninsular...una estrella nueva aparecerá en el firmamento, tachán, tachán... Joer, cuánta pijada a costa de la foto de m...., mira que me monto pelis.

Se acabó el exhibicionismo, se terminó la pasarela, Marcela vuelve al anonimato y enseña su otra cara, la que le ha quedado ahora que ya cumplió su promesa y pudo retirar la foto (en el fondo, Marcela es algo tímida, pero muy, muy, muy en el fondo). Os dejo con esta otra Marcela:


martes, septiembre 23

Día de boda

Este sábado pasado se casó una hermana mía; tengo más, pero ésta es muy especial porque es una buenísima persona, es de las hermanas que siempre estuvo cuando la hemos necesitado, la que nunca pensaba en ella antes que en las demás, la que ha cuidado de todas siempre, la que tenía su dinero a disposición de todas. Por eso, el resto de hermanas hemos querido que el día fuera lo más especial para ella, una especie de reconocimiento de todo lo que ha hecho por nosotras. Y salió genial, fue un día precioso, parecía que estuviera pedido de encargo porque hizo sol todo el día y había una luz muy especial, muy en consonancia con mi hermana.

Las bodas me horrorizan, pero ésta me encantó, éramos poca gente, la justa. Todo muy emotivo, porque en el corazón de todas las personas estaba mi madre, la gran ausente.

Y mi hermana que, físicamente, es igual que mi madre, nos recordaba de dónde venimos, cuál es nuestro origen y nuestra raíz. Y me sentí orgullosa de mi familia, de mis hermanas, de mi pobre padre que se pasó todo el tiempo ocultando las lágrimas, de mi sobrina que es una hermosa mujer en todos los sentidos, de mi sobrino que es un chico serio con el que me encanta reirme y...me sentí orgullosa de mi cuñado, porque es la pareja ideal para mi hermana, se han encontrado ya de mayores y han encajado a la perfección.

PD 1: yo estaba tan guapa, que al mirarme al espejo casi me "pido de salir" a mí misma.
PD2: del trabajo ya hablaré en otro post, porque lo estoy disfrutando a tope.


miércoles, septiembre 17

Los pajaritos cantan, las nubes se levantan

Todos los días suena el despertador, pero yo ya desperté un poco antes. Desayuno con proyectos revoloteando en la cabeza. Conduzco y lo semáforos se me ponen en verde antes de tener que parar. Hace sol y las mañanas son más luminosas que nunca. Llego al instituto y saludo sonriente. Me pongo a trabajar y me siento creativa y como en casa.
Y es que no hay nada como unos meses oscuros para celebrar ahora la claridad.
Y pasado mañana llega el alumnado, y será un precioso día de sol y luz.
Y os mando un beso a quienes me leéis y un kilo de buen rollo, que me sobra (el kilo y el rollo).

miércoles, septiembre 10

El gran día de la anestesista II

Allí estaba A., ya os he dicho que era grande, o que mis ojos dormidos la veía a través de una neblina, además de que era de noche y no llevé mis gafas, joer, qué fallo.
Sacó del refajo (no sé de dónde , pero a la altura del refajo, os acabo de decir que no llevaba las gafas, no puedo ser exacta) una minilibreta de hojas verdes, como las de las niñas pequeñas, con sus dibujitos y sus flores. Me hubiera resultado hasta tierna si no fuera por las miradas feroces que me echaba mientras yo sonreía como una estúpida (cuando tengo sueño se me queda una mueca que puede parecer una sonrisa).
Y levantando su boli a la par que su mirada, me dijo: - Mira, guapina, tamos durmiendo aquí desde el miércoles, así que ¿no pensarás llevar buenes entraes, no?
- No, no, he venido tarde para llevarlas malas -dije yo, asumiendo mi terrible culpa tan temprano.
- El 94, y vas que chutes, como mucho vas al gallineru y pues date con un cantu en los paletos.
Y me quedé mirando aquel 94.
Pero la suerte vino en forma de conserje de instituto, allí estaba P. que me vio y que me quiere mucho desde que curramos en el mismo centro: - Ven pacá, cariño, que esa A. ye muy fuina, téngote yo un numerín que vas flipar.
Y me dio el 64, como si hubiera dormido allí un par de noches.
- Pero que nun te vea A., que controla hasta que abren les taquilles ¿vale, vidina? -me dijo mi salvadora.
Y allí me veis un par de horas de camuflaje, haciendo como que tenía el 94, con cara de disgusto y tocando el 64 como una clave mágica.
Y llegó el momento de hacer cola y A. cogió el mando y se la vio gozosa con su poder y su libretita y ella iba diciendo número y nombre y la gente la obedecía. Y llegó al 64 y gritó: - 64, Beléeeeeen.
Y fui yo, no os podéis imaginar la cara que me puso, fue a decir algo, pero mi último recurso funcionó y en el momento crucial en que me iba a echar de la cola le volví a guiñar un ojo. Y esta vez sí, me funcionó y pasó de mí, ayyyy, qué mal momento pasé.
Y A. siguió siendo la dueña de la calle, y se estiraba ufana para ver su obra y mantenía a toda la gente dentro de su orden y fue feliz.
Y yo me quedé pensando: "Joer, con la memoria que tiene esta tía y anestesista en una ciudad pequeña, tarde o temprano te la encuentras en el quirófano, mejor llevarse bien, vaya que sí".
Mi día de cola estúpida y riesgo médico había acabado, conseguí unas entradas buenas y durante todo el año C. y yo disfrutaremos del teatro, pero C. nunca se imaginará lo que pasé ese día.



sábado, septiembre 6

Estupidieces o el gran día de la anestesista

Sí, estupidieces, es decir "estupideces de sobresaliente". Eso fue lo que pensé después de mi experiencia de hoy. Intentaré ser breve en el relato, aunque tiene tanta enjundia que no sé si haré dos capítulos.
Hoy, sábado, se ponían a la venta los abonos para el teatro en mi querida ciudad. He de indicar que en esta mini-ciudad tenemos un precioso teatro por el que pasan todas las obras que se pueden ver en Madrid. Lo malo es que es pequeño y sólo dan una función por obra.
Sabiendo lo anterior, yo que soy lista y madrugadora a partes iguales, puse el despertador para las cinco de la mañana, dispuesta a ser la primera de las de mi pueblo en tener sitio en la puerta (que, por cierto, abría a las nueve de la mañana).
Me dormí como siempre a la de ya, imaginándome las alabanzas de la amiga-compañera-yalgomásque me acompaña al teatro siempre cuando viera que somos las primeras de las de nuestra edad.
Me dormí, ya lo dije, pero es que me dormí del todo, vamos que a las cinco se debió de levantar alguien hoy, pero no fue Marcela. A las siete de la mañana, abrí un ojo para dar media vuelta en la cama y ¡¡¡Horror, qué tarde!!! A las siete y cuarto ya salía por la puerta en dirección a las taquillas.
Pensé que sería la quinta o sexta, a esas horas. Pero se me quedó la cara para atrás, cual niña del exorcista cuando al acercarme al teatro veo tiendas de campaña, colchonetas en los soportales, periódicos del miércoles pasado y un grupo grande de gente que me mira con ganas de degollarme. 
Casi me da un telele. Menos mal que me vio una conocida y, muy solícita, me dijo: - Pero, vidina, fía, qué hores son estes de venir a por entraes ¿tas tonta, oh? Ven, anda, que te llevo onde A. la anestesista, que ye la que manda en esto y te da númeru.
Y me llevó ante una A. grande, muy grande...o eso me pareció a mí que iba con la legaña puesta. Una A. que no es que entendiera, es que lo inventó ella. Y A. me miró fatal y peor me miró aún cuando yo, por camaradería lésbica y por ver si me enchufaba, le guiñé un ojo.
Y ahí, empezó lo que yo he llamado "El gran día de la anestesista", pero eso ya lo contaré en el segundo capítulo, que esto ya es muy largo. 

domingo, agosto 31

Yo soy...profe

Léase el título, porfa please, con la música de la celebérrima canción pantojil de "Yo soy esa". Eso os dará una idea de cómo tengo hoy el cerebro hecho fosfatina por los nervios, porque si yo me arranco por la Pantoja es que estoy mal, muy mal, vamos que no controlo casi ni los esfínteres (por poner un ejemplo).
No quiero aburrir a mis compis blogueras contando mi vida, pero haré un breve recorrido por mi carrera profesional: mi madre era maestra y eso me marcó, a los trece años dije que quería ser profe de instituto, a los veintialgo lo fui; doce años después me fui del aula, pero seguí siendo profe en algún sentido, el año pasado metí la pata y conocí los horrores de otra de las partes de la enseñanza. Mañana vuelvo a ser profe.
Y estoy nerviosa, porque voy a un insti en el que nunca estuve, porque me encanta mi profesión, porque sé que tendré que ponerme al día, porque la responsabilidad de ser profe es grande, porque sé que me lo pasaré genial con la chavalería, porque vuelvo por mis fueros, porque pretendo hacer de mis clases un espacio de coeducación y alegría por aprender y porque toda la vida me he puesto nerviosa ante casi todo.
El día de mañana te lo dedico a ti, mamá, te hubiera gustado verme regresar al aula feliz y con ganas, como ibas tú todas las mañanas al colegio. Gracias por enseñarme el valor de la enseñanza.


jueves, agosto 21

A la vuelta de la esquina

Ir, venir, volver, hacer maletas, deshacerlas, viajar, hacer fotos, seguir caminando, trabajar, descansar, leer, charlar, reir o llorar, vivir...sin saber lo que hay a la vuelta de la esquina.
Carpe diem.
Mañana, dentro de unas horas, dentro de unos minutos o ahora mismo en cuanto acabe el post mi vida puede dar un vuelco. No lo sé, nadie lo sabe. Puede estar la gran noticia del año o la catástrofe personal menos asumible.
Carpe diem.
Hay lotería positiva y lotería negativa en esta vida.
Carpe diem.
Y mi solidaridad con quienes hoy, mañana, pasado o en cualquier momento de su vida no pueden hacer del carpe diem su filosofía de vida.

jueves, julio 24

El personaje nunca muere: Estelle Getty-Sofía Petrillo

Me gustan los post cortos, pero esta vez creo que me saldrá un post largo porque se me juntan unas cuantas cosas: un homenaje, un precioso viaje y un cierre por vacaciones.
El homenaje va para una actriz que me hizo feliz muchas veces con su personaje, inolvidable, de Sofía Petrillo, ella es la gran Estelle Getty y acaba de fallecer. Sofía la sobrevivirá para siempre. Y en agradecimiento a la labor de esta actriz, quiero presentaros lo que he llamado "Lógica siciliana", como diría Sofía Petrillo: Sicilia, 2008, dos bellas muchachas sicilianas:

LÓGICA SICILIANA
- Ciudades y pueblos grandes, con tráfico terrible, no tienen semáforo ninguno en los cruces. Un poblacho perdido tiene semáforo en mitad de la carretera general.
- Catania no tiene dónde aparcar, es horrible dejar el coche a no ser que apliques la lógica siciliana: aparcas en los prohibidos que, además, avisan de que viene la grúa y encima te cobran por cuidarlo.
- Si te quieres incorporar a cualquier carretera o calle, primero sacas la mitad del coche y luego miras.
- Si en carretera quieres tomar algo y ves una señal de gasolinera con bar, olvídate porque no existe. Si ves una señal de sólo gasolinera, entra que tiene bar.
- Si ves una señal sin indicación de ningún tipo, no es que esté fuera de uso, es que se comió las letras el sol y no la reponen. Además, seguro que ahí indicaban una dirección importante.
- Unas ruinas importantes que aparecen en las guías de viajes desaparecen dentro de un complejo de industrias químicas y sólo encuentras una indicación muy lejana a donde se suponen que están. Imposible encontrarlas.
- Indican la dirección a seguir para una autopista que está a casi 1oo km, pero luego ya desaparecen las indicaciones.
- Con el coche nunca molestas: aparcas en doble fila y abres la puerta en mitad de un atasco, aparcas dejando el culo de coche en mitad de la carretera, te metes entre dos coches sin hacer caso al ceda al paso, aminoras la velocidad para encestar la basura en un contenedor en la carretera, etc. Eso sí, te apartas para que te adelanten aunque haya tráfico en contra.
- Una autopista de 130 km (A29) no tiene una sola gasolinera.
- Si una indicación de dirección apunta a la izquierda, vete por la calle del medio y acertarás, las señales no se leen, se interpretan.

Véase gráficamente lo que es Sicilia:




Y con mi cariño hacia Estelle Getty, y mi adoración por el caos siciliano, despido este blog hasta septiembre en que volveré a él con fuerzas renovadas y con unas ganas tremendas de incorporarme de nuevo a las aulas, cuando vuelva a escribir aquí ya seré profe de nuevo.

viernes, julio 11

3 horas

Tres horas, sólo tres horas y emprenderé viaje a Sicilia (ay, cómo recuerdo las chicas de oro, Sicilia, 2008). Y es que tengo una semana de vacaciones y en estos momentos se me pasa por la cabeza:
- A la mierda el trabajo.
- Quiero sol y calor.
- Te voy a pegar unos achuchones en Sicilia que se te va a quitar hasta el hipo.
- Adiós nubes y fresquito.
- laralalaláaaaaaaaaaa.
- Porque yo lo valgo.

- Oéoéoé.
- Ahora, ahora, ahora marcelilla ahora.

lunes, junio 30

El orgullín

Para que se entienda este post, tengo que contar antes una historia de osas, de Paca y de Tola. Es una historia muy conocida en Asturias, pero creo que no tanto más allá del Puerto de Pajares.
Bien, pues ahí va: érase una vez una pareja de pequeñas osas que se criaron en cautividad, Paca y Tola y que siempre fueron muy queridas en su tierra. Hubo un día que los grandes políticos, aconsejados por los biólogos (ni una política, ni una bióloga), decidieron que era el momento de que Paca y Tola procrearan y se pusieron a buscar semental digno para las guapas astures. Hete aquí que, en Cantabria, había un bello oso, de elegante porte, llamado (con bastante mal gusto) "Furaco". Se juntó en el mismo espacio al cántabro y a las asturianas, y se les dejó en paz, dejando que la sabia madre naturaleza actuara como debe ser. Y fue que no se juntaron, y fue que Furaco no pudo acercarse a ellas, y fue que ellas siguieron viviendo a su aire las dos juntas a todos los lados, y fue que el cántabro se vio ninguneado. La naturaleza es sabia ¿no?

Pues bien, hasta aquí la historia natural, ahora os diré que en la Santa, el mejor pub de Asturias, todos los años se celebra el Orgullín y lo que aquí os vengo a mostrar es el cartel de este año; ahora sí, todo queda unido:

jueves, junio 19

Santa Teresa...dame paciencia

Hace mucho tiempo me llegó uno de esos power points que van rulando por todos los correos posibles y ya de aquella me hizo gracia aunque no respondía, en absoluto, a mi situación de entonces.

El archivo en cuestión empezaba con "Ay, Señor, dame paciencia", pero como yo soy poco de rezar y eso de, encima, pedirle algo a un varón como que no me gusta mucho, pues he decidido que me voy a encomendar a Santa Teresa, a la que por cierto, todas las bollos deberíamos tener como patrona, porque es la santa que está representada con pluma:


Nuestra patrona Santa Teresa y el día del orgullo todas a Ávila en procesión, chicas.Bueno, sigo con lo que inicié. Bien, pues ahora resulta que el archivo en cuestión me viene como anillo al dedo, pero no lo recuerdo exactamente, así que me permito retomar la idea pero con mis palabras. Oración a Santa Teresa de una bollo en apuros:

"Ay, Santa Teresa, maja, dame paciencia para llevar bien las estupideces de mi jefe. Ay, Santa Tere, querida, dame paciencia para superar las babas del sexista de mi jefe. Ay, Teresa, cari, dame paciencia para no soltarle cuatro frescas cada vez que él abre la boca. Ay, Tere, chati, dame paciencia para aguantar lo poco que me queda de verle. Ay, Teresina, pichurri, dame paciencia, dame paciencia...porque si me das fuerza le doy una hostia que le parto la cara".

domingo, junio 15

Al aireee

Los pies al aire y luego en el agua, la cabeza al aire, los brazos al aire y los pulmones que se llenan de aire...



...y las preocupaciones que me tiran del aire y se las lleva el mar.

lunes, junio 9

Instalarse en el cabreo

Creo firmemente que instalarse en el cabreo es una opción de vida. Hay gente que, sea cual sea su circunstancia de vida, está permanentemente cabreada; gente con su sueldo, su independencia, su pareja, un estilo de vida que ha elegido y que, sin embargo, no es capaz de superar su visceralidad y vomita su mala hostia siempre que puede.
Veo en la calle como, por un simple altercado de tráfico, un hombre no se contiene y estalla en una furia salvaje. Observo, en el trabajo, como la cólera inunda a mi jefe cada vez que alguien le lleva la contraria. Constato que hay gente que destila cabreo y tormenta desde su propio blog. Conozco mujeres que tienen el "me pone mala..." continuamente en la boca.
¿Qué pasa? ¿no es posible que cambien el chip y dejen de cabrearse al menor motivo?
Pues sí, es posible, pero sólo si una misma se propone vivir la vida de otra manera, sin soltar bilis a cada palabra, sin gritar a nadie, sin dar por supuesta la mala intención de todo el mundo, sin complejos de inferioridad que se demuestran con grandes cabreos y broncas por doquier.
Sí, es posible, y lo sé porque yo lo hice y dejé de ser tan odiosa e inmadura como era.

PD: por si alguien entra de mala hostia al blog, advierto que, en ningún momento, confundo cabreo con reivindicación y que no soy feliz por ser una asquerosa burguesa que lo tiene todo, ajjajajajaaa.

domingo, junio 1

Y es que yo...amo la vida...

Y amo el amor, turututú. Me gustan las mujeeeeeres, me gusta el vinoooo.
Ya, Marcelilla, ya, hija, que el nivel de horterada semanal ya está superado con creces.
Y como estoy primaveral en pleno vendaval de lluvia y casi frío, y como no tengo ni idea de qué escribir hoy aquí, y como me apetece compartir la alegría que tengo, pues voy a dedicaros un batiburrillo para compartir cosas buenas:
- Nadal lo está haciendo genial en Roland Garros y sé que es gracias a mis ánimos.
- Nunca pensé que se pudiera una sentir tan liberada al saber que se larga de un trabajo que no le gusta.
- Cuando la vida me sonríe, me sonríe de verdad. Y entonces, me olvido de cuando se ríe de mí.
- El curso que viene volveré a ser la profe que siempre fui y me reiré mucho, como siempre hice.
- El recuerdo de mi madre está siempre conmigo y más esta semana que será mi cumple, cada vez veo más claro que fue la mejor madre que pude tener a pesar de su incomprensión.
- Sé que el futuro me depara sorpresas muy agradables.
- El jueves, día 5, cumplo 44 años y me veo en el mejor momento de mi vida, todos los años me veo así.
- Y por último, pido un deseo como si fuera una Miss: la paz mundiaaaaaal, ajajaaaaa.
Besos a todas las blogueras que me leéis y a algún bloguero que se deja caer por aquí, cómo me presta (agrada) charlar con vosotras.

domingo, mayo 25

Poder o autoridad

Autoridad, sin duda. El poder te lo dan, la autoridad te la tienes que ganar. Prefiero tener autoridad (que no ser autoritaria, que no tiene nada que ver) que ser poderosa, porque la autoridad te hace crecer como persona y el poder te obliga a "venderte" en más de una ocasión.
Esta semana pasada he renunciado a mi actual trabajo, a partir del 1 de septiembre vuelvo a ser lo que siempre fui y lo que quiero ser: profesora de instituto. Ni el sueldo, ni las influencias, ni el posible "estatus" que mi actual puesto conllevan merecen ni cinco minutos de mi infelicidad.
Porque, como dicen mis amigas, soy una "felizona de la vida", he renunciado a seguir siendo infeliz y veo en el futuro días llenos de adolescencia, de risas, de agobios, de correcciones, de aulas, de satisfacciones,...me veo feliz, en una palabra, porque ser profesora es de las mejores cosas que me ha pasado en esta vida.
Y quiero terminar con un refrán que dice mi padre, ya aviso que no es precisamente el colmo del buen gusto, pero refleja perfectamente una filosofía de vida que yo abrazo sin dudar: "Quien no tiene el culo arrendado, puede cagar donde quiera".

PD: soy consciente del privilegio que supone poder decidir dejar un trabajo porque tengo otro esperando, mucha gente no puede optar; a esa gente le dedico este post.

domingo, mayo 18

Acepto la propuesta de Lena

Y hago un listado de 6 cosas que no me importa hacer y 6 cosas que me encantan. Ahí voy:
1- No me importa bajar la basura después de una cena en mi casa cuando ya todo el mundo se repanchinga en el sofá.
2- No me importa que mis amigas frieguen los platos cuando vienen a cenar a casa (jejeje, Lena, ya lo sabes).
3- Me he acostumbrado a que no mi importe ir con una conductora a la que se le suben los caracoles al coche en plena autopista (antes, hacía como que aceleraba yo desde mi asiento de copilota)
4- No me importa no tener café para desayunar, ni galletas, ni nada de nada.
5- No me importa que el cansancio me impida salir por las noches, ni que cuando salgo sea yo la única que no bebe y acabe recogiendo a todas para ir a casa.
6- No me importa perderme capítulos de mi serie favorita, ya los veré en otro momento o no los veo, al fin y al cabo sólo es una serie de ficción.

Y lo siguiente:
1- Me encanta dar media vuelta en la cama por la noche y encontrar su cuerpo.
2- Me encanta hacer reír a mis amigas hasta que se les caen las lágrimas.
3- Me encanta cuando en una charla me atrevo a soltar una gracia y oigo risas entre el público.
4- Me encanta ver los partidos de tenis de Nadal.
5- Me encanta tener tiempo para no hacer nada.
6- Me encanta ser lesbiana y feminista.
Y ahora, buscaré una fotito o dibujo que vaya con el tema.

martes, mayo 13

X Foro por la Igualdade en Santiago

Estuve en Santiago, tuve la suerte de ser invitada al X Foro por la Igualdade de Galicia y para mí fue una experiencia preciosa.
Me trataron como una reina (bueno, así tal cual no, porque había mucha republicana ¿verdad Lola?), me trajeron de aquí para allá dándome todas las facilidades del mundo. Conocí mucha gente, todas mujeres encantadoras y algún varón (había muy pocos como siempre que se trata la igualdad, ya se sabe que muchos no lo ven como un tema propio).
La jornada fue muy interesante, aprendí mucho y lo pasé muy bien. Como siempre que me encuentro con feministas, me sentí en casa, es esa sensación de no tener que estar siempre explicando las mismas cosas y respondiendo a los mismos tópicos que agotan y no aportan nada.
Y tengo que destacar a Puri, es la organizadora del Foro, una mujer entregada a lo que hace y con unas fuertes convicciones.
Santiago me encantó, sus bares, sus calles, pero sobre todo lo que me gustó fue su gente, porque sin gente ninguna ciudad es nada.
Gracias, gallegas, fue un lujo, bicos.
PD: os dejo el cartel del Foro, que tenía el slogan de: "Porque no venimos de planetas diferentes"

jueves, mayo 8

Parte de la naturaleza

Cuando el estrés me agota, cuando ya no puedo más de papeleo, de pensar y de hablar, cuando me falta el aire y me siento como gata encerrada, no hay cosa mejor que irme al monte y sentirme parte de la naturaleza.
Allí, soy parte de los regatos y de los puentes, de la montaña y de los árboles, saludo a los escarabajos que me regalan sus mejores colores y me sorprende la enorme hermosura de lo verde. Me relajo, me quito de encima todo lo accesorio y lo artificial, me tranquilizo y, sin darme cuenta, se me dibuja una suave sonrisa que no me abandona en todo el día.
Tuve la suerte de vivir esta sensación el fin de semana pasado, cuando más lo necesitaba y cuando más ansiaba el aire libre y la luz natural. Doy gracias por tener una naturaleza tan impresionante al lado de casa y no puedo menos que dejaros aquí una pequeña muestra de lo que mis ojos grabaron para, ahora, sobrevivir bajo las luces fluorescentes de mi oficina. Espero que lo disfrutéis casi tanto como yo lo hice.


viernes, mayo 2

La adivinanza más fácil del mundo

¿Por qué me gustan tanto estos pastelitos?