viernes, febrero 15
Revoltijo
domingo, febrero 10
Asturias
miércoles, enero 30
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sábado, enero 26
Lo obvio
Y pensando delante de aquel papelito tan obvio, me di cuenta de cuántas cosas no te digo porque para mí son obvias; y mirando unas simples cajas de cartón, susurré un "Te quiero".
miércoles, enero 23
Paciencia feminista
Sí, es difícil, pero es que ni siquiera me refiero a todas las injusticias que, como feministas, vemos y nos hacemos conscientes; no, ni siquiera me refiero a perder la paciencia por tener que estar siempre partiendo de cero, explicando y explicando lo mismo una y otra vez; tampoco, aunque parezca increíble, me estoy refiriendo a la paciencia necesaria ante tanto chiste asqueroso, tanta presentación en power point casposa y tanta serie de televisión infumable.
No, me refiero a una paciencia más cotidiana, más del día a día en el trabajo. Esa paciencia que pierdo ante cómo asume alguna gente el trato con una feminista. No es el mismo trato cuando no saben de qué vas, es más, en ese primer momento de desconocimiento nadie saca el tema de la igualdad; pero en cuanto saben que eres feminista, que te dedicas a la educación en la igualdad, que eres consciente de las desigualdades de género y que tienes conciencia en el tema, todo el mundo se cree en el derecho de hacerte saber su opinión, cuando tú no se la has pedido ni te interesa especialmente.
Son situaciones del siguiente tipo:
Oficina, nueve de la mañana, necesitas algo de un compañero y te acercas educadamente a él:
- ¿Podrías mandarme por email el documento que discutimos ayer, por favor?
- ¡Vaya, vaya! Así que necesitas que un hombre te ayude ¿eh? ¿Dónde se quedó el feminismo, compañera? Eh, pero no pongas esa cara, mujer, que es una broma, vaya cómo sois, es que no se puede ni ser agradable con vosotras, joer.
Y tú te vas a tu sitio con ganas de sacar la sierra eléctrica y “podar” alguna cabeza que otra, pero te contienes; claro que esa contención no te libra de la fama que ya te acaban de colgar de borde y asquerosa para las bromas; ya estás fichada, ya has encajado con su esquema de feminista poco dada al compañerismo.
Hay otros casos que me hacen perder la paciencia y que suceden tan a menudo que estoy por iniciar un sistemático trabajo de investigación sobre los procesos mentales que llevan a un varón a hacer el ridículo de tal manera; de hecho es un caso que me ha pasado hace pocos días y al que todavía le doy vueltas.
Llama por teléfono un asesor de un centro al que conozco, preguntaba por mi compañero de trabajo. Le digo que, en ese momento, no está, que llame más tarde. Él me da un recado con su número de móvil y para despedirme me espeta:
- Bueno, pues ahora voy a hacer la compra, que en mi casa, apunta, que sí que hay igualdad, en realidad manda mi mujer ¿no vas a hacer nada para denunciar que soy discriminado?
No dije nada, colgué y por dentro dije de todo: “Imbécil, tonto el haba, cacho carne con ojos, qué carajo me importa a mí lo que pasa en tu casa, encefalograma plano, que como feminista lucho por lo social, no por tu casa que me importa tres pitos; ignorante, fraude social, que vendes una puta compra como si fuera el hecho heroico del siglo; bobo de baba, qué lanzallamas me sale de los ojos, qué tentación de ponerlos en ridículo delante de todo el mundo, qué pena de corrección política.”
Hay otros casos, pero son menos sangrantes, son todos los comentarios que te hacen pensando que te interesan a todas las horas del día, por ejemplo: ¿Sabías que en Qatar las mujeres tienen un índice de lectura mayor que en el resto del mundo? Y tú que estabas a lo tuyo, concentrada con los últimos datos que te han pasado en tu trabajo nuevo, pues escuchas “Qatar” y le quitas la “Q”, le pones una “C” y no comprendes qué tienen que ver las vacas con la lectura (“catar” en asturiano significa “ordeñar”). También está quien, en un intento de que tú veas lo bien que tiene asumido el tema y la preocupación que muestra por el mismo, te pasa el último documento de trescientas páginas, que encontró en internet, simplemente haciendo una búsqueda acrítica, y piensa que te vas a desmayar de la ilusión y que vas a dejar todo lo que tengas delante por ponerte a leer, cual posesa, un documento al que ni siquiera le ha echado una ojeada quien te lo pasa.
Luego, están los que, en cuanto oyen algo sobre el género, se ponen el disfraz de guerrero, el de romano en el circo de los leones e inicia, por su cuenta, una guerra de sexos repleta de tópicos y de ignorancia. Éste tipo de personaje suele abordarte en cualquier momento, con la menos excusa, y además suele hacerlo públicamente, como retándote a un duelo de sexos público que te ponga en tu sitio; suele echar mano a temas como: Los hombres también son maltratados, la ley contra la violencia de género discrimina a los hombres, la mujer tiene mucho más poder del que dice, qué más se puede pedir, lo que queremos es que ellos queden esclavizados, eso era antes, pero hoy en día ya no pasa, muchas denuncias de malos tratos son mentira y van en contra de los hombres, los hombres quieren a sus hijos, pero las mujeres se los quitan cuando se separan, etc. Un ataque en toda regla que espera, por quien lo lanza, que respondas para intentar humillarte y seguir agrediéndote públicamente; una guerra que desgasta y no lleva a ninguna parte, un enfrentamiento que agota pero no aporta, una batalla de la que vale más huir y retirarse, no entrar a estos trapos, porque su objetivo no es la clarificación de conceptos, sino la agresión a una ideología feminista.
Y, seguro, que se me olvida algún tipo de personaje de esos que encontramos a diario, de esos con los que trabajamos hora tras hora mientras nuestro instinto de bruja, internamente, echa mano de todos los maleficios que a través de nuestra genealogía de mujeres nos han llegado de manera inconsciente.
Ah, y ya ni cuento, los encuentros con los que se llaman feministas, eso quizá otro día.
Un saludo lleno de paciencia.
lunes, enero 21
Cuando me empeño en algo
Es imprescindible que tenga un bar en el que quedar con todas, en el que ligar, en el que llevar a los mejores grupos del momento, en el que drogarnos hasta caer exhaustas unas en brazos de las otras, en el que…para, para Marcelilla, que de nuevo te lanzas sin pensar y sin tener en cuenta dónde estás. Bien, dando por hecho que necesito un bar, he empezado a mirar poco a poco por mis alrededores y he visto algo que podría funcionar: la cafetería del Corte Inglés.
Y ahora que tengo local de encuentro, discreto a la par que céntrico y visitado. Tendré que ponerme con el tema de buscar esa pandilla que me proteja, me mime, me quiera, me riña, me folle, me joda viva, me robe la novia, me ayude a hacer los más imbéciles actos de romanticismo, a acojan en su seno cuando lleve más hostias y, además, sean todas igual de glamurosas que yo. Tengo que encontrar una Bette, una amiga seria, responsable, fría, controladora…creo que la tengo. Una Shane no hace falta porque me la pido para mí. Una Alice, medio tonta a veces, medio lista otras, en las nubes, desesperante y graciosa al mismo tiempo…ayyyyy, que sí, que sí, que la tengo también. Una Tina, hetero-lesbi según el día, marujilla tirando a Doris Day, sosa como la dieta de un hipertenso…nada, esta la pido de catálogo, que no la tengo. Una Kit, hetero con tendencia al alcohol, que mete a su novio en la panda a la fuerza, artista y sosaina…otra para pedir. Y una escritora medio lela, que aburra hasta a las piedras, la típica que cuando ella habla las demás hacen zapping en la vida real, una petarda con ganas de fastidiar al prójimo, insegura, borde…la tengo, por Tutatis que a esta sí que la conozco.
Y bien ¿qué más me queda?
Cuánto trabajo aún para poder tener una vida como la tele manda, cuánto sacrificio para follar en todos los episodios de mi vida, cuánto afán por vivir esa vida de amor, sexo y desenfreno. Ayudaaaaaaa.
miércoles, enero 16
La B (de bollu) word
Llegué a la parada del autobús con mucha antelación, como siempre que duermo poco y me asalta la impresión de que no oiré el despertador. Ya era el segundo día consecutivo que aquella maldita serie de televisión me abducía hasta altas horas de la madrugada.
Las ojeras y los bostezos llenaban mi vacía vida… hasta que la vi. Era muy joven, seguramente una universitaria madrugadora y responsable como no lo había sido yo nunca. Alta, morena, elegante en sus maneras informales de vestir, fresca, vital, infantil en su mirada y adulta en su sonrisa.
Me miró, sé que me miró. Pero no sé si me vio, porque la ropa me mantenía embutida en una especie de tambor de detergente de los años ochenta. De repente, me di cuenta de que, efectivamente, me había visto y creí ver una sonrisa pícara en su cara de ángel. Me coloqué a su lado en la cola que esperaba el transporte público, subí justo detrás de ella al autobús, me senté a su lado mientras le dedicaba una sonrisa bobalicona y torpe.
Y encaramos la autopista. A mitad del recorrido, su mano rozó la mía; tan grande fue la sorpresa y la excitación que creí morir al dejar de respirar durante tanto tiempo; me temblaban las piernas mientras me arriesgaba a continuar el contacto de su mano en la mía.
El resto del pasaje seguía con su mediocre vida de madrugadoras impenitentes mientras en mi alma entraban mariposas coloridas, flores olorosas, pájaritos cantores y demás parafernalia de la novela pastoril a la que siempre fui afecta.
Mi amada se removió, apartó su mano tímidamente, me miró asustada…en ese momento, toda la serie vista en la noche se me vino encima y la vi sonreirme y le tomé la cabeza con mis manos y le planté un morreo de los que hacen historia, regodeándome en las caricias paralelas de mis manos sobre su pecho, recorriendo con mi lengua los lugares más recónditos de su caliente boca.
Me separé, segura de nuestra mutua excitación. Y me llevé la hostia más grande que haya llevado en toda mi vida.
Ay, Marcela, deja de ver L word y vuelve a la realidad, mujer, que ni eres Shane, ni esto es L.A., ni todas están deseando besarse contigo. Ay, qué despertar tan doloroso, ay qué pena de sueño perdido.
Y aquí sigo, trabajando, seria, descreída, rencorosa, desanimada, hundida y, sobre todo, con un dolor y un escozor de cara que me recuerda quién soy y dónde estoy.
lunes, enero 14
sábado, enero 12
lunes, enero 7
martes, enero 1
domingo, diciembre 30
jueves, diciembre 27
Pero mi indignación ha llegado al sumum, ahora sí que me borro (bueno, ya me borré hace años), ahora ya no hay disculpa para seguir en esa organización con un jefe que me ha hecho tanto daño; ahora, no hay vuelta atrás ante tamaña injusticia y tragedia: ¡¡¡¡EL PAPA HA QUITADO A LA MULA Y EL BUEY DEL BELÉN!!!!
No puede ser, qué hace el PP que no propone una mani en Madrid contra esto, dónde están ahora los obispos que no me llaman para llevar la pancarta a favor de un Belén tradicional e integrista, qué haremos en casa con la mula y el buey,...
En fin, mientras trato de responder a tales cuestiones metafísicas y salir de este disgusto que me he pillado, os dejo con la hermana asturiana de Benedicto.
sábado, diciembre 22
Despidamos un 2007 lleno de todo tipo de cosas, de buenas, muy buenas, y no tan buenas, de encuentros y de pérdidas, de experiencias y de eventos, de cambios y de permanencias; y demos la bienvenida a un 2008 que espero que se os llene de todo lo que queréis, de todo lo que merecéis y de todo aquello que siempre estuvisteis esperando.
jueves, diciembre 13
martes, diciembre 11
viernes, diciembre 7
lunes, diciembre 3
miércoles, noviembre 28
Demanda de las mujeres del siglo XXI Nosotras, mujeres del siglo XXI representándonos a nosotras mismas y a nuestras antecesoras, formulamos demanda de juicio ordinario sobre la reclamación de daños, muertes y perjuicios derivados de los abusos a los que hemos sido sometidas durante siglos:
lunes, noviembre 19
Pues sí, hermanas, hoy os quiero contar una parábola...ayyyyy, joer, que se me pegó el tono COPE al escribir la palabra parábola y no va por ahí el tema. Además, es imposible que vaya por ahí porque de pequeña, que fue cuando me obligaron a ir a misa, odiaba las parábolas y no siempre las entendía (casi nunca, más bien); de hecho, siempre pensé que el hijo pródigo tenía una jeta como un campanu, que después de fundirse las pelas de juerga vuelve a casa de papá a que lo cuiden. Vamos que yo elegía al pródigo y no al tonto el haba que se quedó currando para nada.
Pero no, que no era de eso de lo que quería escribir; os quería contar un "cuento" o parábola que leí el otro día y que me gustó como mujer, feminista y docente, o como feminista, mujer y docente o como...ya, ya, marcelilla, hija que te lías.
Hete aquí la parábola ya, al fin (escrita con todos los cambios que me da la gana, que para eso el blog es mío):
Estaba una vez una mujer paseando y vio que toda la playa estaba llena de estrellas de mar moribundas sobre la arena, las había traído una fuerte marea y no podían volver al agua. Al fijarse bien, vio cómo una joven estaba recogiendo una a una las estrellas y las lanzaba al mar para salvarlas. Se le acercó y le dijo: "¿Para qué haces eso? ¿no ves que es inútil tu labor con todas las que hay sobre la arena? No vale de nada lo que haces porque nunca lograrás salvar a todas". La chica joven se agachó, recogió otra estrella, la lanzó al agua con suavidad y, volviéndose a la mujer, le dijo: "A esa sí le sirvió".
viernes, noviembre 16
martes, noviembre 13
martes, noviembre 6
viernes, noviembre 2
sábado, octubre 27
jueves, octubre 25
sábado, octubre 13
lunes, octubre 8
sábado, septiembre 22
martes, septiembre 18
Recuerdo que Morgana se lanzó a una defensa a ultranza de Maggie Gioverti, la de Flacon Crest. Esos comentarios de Morgana volvieron a mí al escuchar el otro día que se había muerto Jane Wyman - Ángela Channing.
Y me puse a pensar que Ángela Channing tenía mucha pinta de "bollu", vamos que tenía más pluma que el halcón de su finca; eso independientemente de que tuviera una aventura con Chu Li (o como se llamara). Pero lo que más me marcó de su personaje era lo mala que era, porque era requetemala, mala malísima, de las peorcitas que hemos visto, y eso...es bueno. Me explico, me encanta que las mujeres también tengamos derecho a la maldad, su personaje se salía del tópico de mujer dependiente, satélite de un hombre, que espera el triunfo del varón en una actitud pasiva. Noooo, Ángela Channing cogía el toro por los cuernos, era una mujer independiente, sin maromo al que dar explicaciones, libre y rica; por eso la pusieron de mala malísima, porque se salía del modelo tradicional de mujer.
Por eso, hago homenaje a Ángela Channing desde este blog y reivindico la pluma de nuestros referentes:
lunes, septiembre 17
lunes, septiembre 10
Menos mal que cuando lo leí, la niña de los ojos guapos me explicó lo que había ocurrido, antes de que yo me desmayara del estupor ante la injusticia: "China, seguramente, ha prohibido la entrada de unas gallegas que trabajan en algo así como el Mcdonalds, porque llevaban la empanada envuelta en papel de aluminio".Aaaaaah, bueno, menos mal que me lo explicaste, preciosa, porque ahora ya lo comprendo; si es que las gallegas podían haber llevado la empanada en un tuperware ¿no?
jueves, septiembre 6
Chicas, sé que lo más natural sería estar de medio depre por tener que trabajar, pero no hay manera, tengo un buen rollo encima que me apetece muchísimo compartirlo. Por fin, creo que aprendí de Happy, mi compañera de trabajo (ya os podéis imaginar cómo es ella si le hemos puesto ese mote ¿no?) a mirar el día a día con buena cara; tiene ella razón al decir que nuestra actitud ante el día que empieza tiene mucho que ver con cómo lo vivimos.
Y yo estoy que se me sale el bienestar por todos los lados, profesionalmente no me puede ir mejor y personalmente estoy plena y feliz. Sé que vendrán peores momentos, pero ahora me dedico a ser consciente de mi buen momento para tener siempre presente que la vida fluye, que hay temporadas feas, que siempre hay salida y que nunca llovió que no escampara.
Así que, a punto de irme a tomar una cervecita con Happy a la orilla del mar, me despido con ese retrato mío que os dejé al principio del post. Chicas, reparto alegría, aprovechad.
lunes, septiembre 3
- Intentar escribir algún relato más.
- No olvidarme de la gente que me quiere cuando pase un mal momento.
- Y, sobre todo, afrontar todos los cambios que se me avecinan con una sonrisa y con ganas.
lunes, julio 16
martes, julio 3
viernes, junio 29
•huérfano, na.(Del b. lat. orphănus, y este del gr. ὀρφανός).1. adj. Dicho de una persona de menor edad: A quien se le han muerto el padre y la madre o uno de los dos, especialmente el padre. U. t. c. s.
¿Y estos son los que están en contra de un uso no sexista del lenguaje? Claro, tendrán miedo a perder alguno de sus privilegios.
lunes, junio 25
lunes, junio 18
En Polonia se plantean si un muñeco (y por lo tanto de ficción) es homosexual y si, además, el muy asqueroso incita a la homosexualidad a los niños (no se han planteado el posible lesbianismo de las niñas, claro, invisibles hasta en la discriminación).
Ahora se descubre que EEUU estudió la fabricación de una bomba que volviera homosexuales a todos lo del ejército enemigo para que se liaran entre ellos y abandonaran las armas.
Y yo, al leer estas cosas, no sabía si llorar o reír, así que decidí soltar unas cuantas carcajadas, porque aunque lo que se lee debajo de estas burradas es una homofobia patente y tremenda, si lo leemos con humor podemos llegar a conclusiones realmente sorprendentes:
1- Que los dibujos animados y los muñecos incitaban a la homosexualidad ya lo sabíamos; es más, no hay más que mirar el post en este blog sobre la amistad entre Heidi y Clarita y lo que dio de sí.
2- Si los soldados del ejército enemigo se dedican al amor y no a las armas en cuanto les cae la bomba amariconadora (con perdón, claro), eso quiere decir que las guerras y todos sus desastres son producto de la heterosexualidad en los varones; o sea, que si todas las personas optáramos por la homosexualidad...¡¡¡NO HABRÍA GUERRAS!!!!
3- El movimiento Hippie tenía razón: "Haz el amor y no la guerra".
4- El teletubbie morado es un homosexual infiltrado del ejército enemigo, en Polonia, después de que EEUU tiró la bomba mariquita.
5- ¿Polonia es así, en general o esto es sólo producto de una mala digestión de sus gemelos dislocados?
6- ¿En serio que en la sociedad llamada "avanzada" está protegida la opción sexual de las personas?
En fin, así está el mundo, y ahora me voy, que la prima del teletubbie morado está mandándome mensajes al móvil insistentemente y no quiero perderme la oportunidad de ligar con ella. Chao, y recordad: "Yo también soy teletubbie".
martes, junio 12
viernes, junio 8
Algunos datos y adjetivos sobre Suzanne Valadon:
Espíritu libre y extravagante (se le conocía por llevar consigo un manojo de zanahorias y tener una cabra para que « se comiera sus malos dibujos »). Una de las muestras de su espíritu libre fue su profesión de acróbata en un circo.








































